• Se han registrado importantes migraciones desde la exYugoslavia hacia Chile, Argentina y naciones de AL: Bojana Kovačević Petrović 

El cine, la literatura y la música mexicanas y de Latinoamérica han sido aceptados y abrazados por las naciones que conformaban la exYugoslavia, referente común que les permite dialogar entre ellos y son fuente de inspiración para algunas de sus obras, señalaron especialistas reunidos en la 9ª Conferencia Latinoamericana y Caribeña de Ciencias Sociales. Tramas de las desigualdades en América Latina y el Caribe. Saberes, luchas y transformaciones. 

Durante la mesa “Migraciones y movilidad humana”, expertos de Serbia, Brasil, México y España coincidieron en que las obras de Carlos Fuentes, Jorge Luis Borges, Gabriel García Márquez o reminiscencias del cine mexicano dejaron huella en los habitantes de la también conocida como zona de los Balcanes, por lo que más de 100 mil de sus habitantes decidieron migrar hacia América en busca de nuevas oportunidades en la primera mitad del siglo XX. 

Bojana Kovačević Petrović, investigadora del Centro Iberoamericano CIBAM. Facultad de Filosofía y Letras en la Universidad de Novi Sad de Serbia, precisó que desde hacía mucho tiempo se consideró a la región balcánica como marginada en Europa, e inclusive tras la Segunda Guerra Mundial vivieron en un régimen que no quería estar cerca ni de Rusia ni de Estados Unidos, sino buscar un sendero propio. 

En cada conflicto armado que ha enfrentado la región de los Balcanes se han registrado importantes migraciones hacia Chile, Argentina y otras naciones del continente americano, trayendo consigo un importante e invaluable aporte cultural que tiene entre sus representantes a los escritores chilenos Antonio Skármeta y Andrea Jeftanovic, explicó la investigadora. 

Las migraciones a América trajeron consigo que en los años 70, comentó, se registraran al menos 150 actuaciones de grupos yugoslavos en México y su gobernante, el dictador Josip Broz Tito, viajó en varias ocasiones a nuestro país, e inclusive surgió lo que se conoció como el movimiento llamado Yu-Mex. 

“Se encontró un punto de vista en común como México y ejemplo de ello es que la cinta Un día de Vida (estelarizada por Columba Domínguez y Roberto Cañedo) fue todo un éxito en Serbia y aunque no es muy conocida aquí, hasta hace poco la única copia que quedaba de este filme se podía encontrar en YouTube, con subtítulos en esloveno”, comentó la investigadora. 

Inclusive, centenares de cantantes interpretaban música mexicana en Yugoslavia, desde las mañanitas hasta múltiples boleros rancheros, y aunque ya está menos activa, la Yu-Mex mantiene algunas de sus actividades. 

De hecho, el bosnio Ivo Andrić, ganador del Premio Nobel de Literatura 1961, reconocía ser admirador de Simón Bolívar; igualmente, el autor Vasko Popa fue gran amigo de Jorge Luis Borges y viceversa, Carlos Fuentes se inspiró en las historias del Palacio Diocleciano para sus novelas Terra NostraCumpleaños y Todas las Familias Felices

“Yugoslavia fue un imperio de traducción, se traducía mucha literatura latinoamericana, y aún hoy hay un interés impresionante sobre lo que se escribe en esta tierra. De ahí que nos congratulamos de que se está a punto de publicar la Nueva Historia General de México, que será publicada próximamente en Serbia”, narró. 

A su vez, Norma Angélica Cuevas Velasco, investigadora de la Universidad Veracruzana, presentó su trabajo de investigación sobre “Latinoamérica como lienzo literario en la obra del escritor serbio Goran Petrović”.