Oscar Manuel Rodríguez Ochoa «Luy»

(Primera de dos partes)

La sabiduría del cosmos coloca a todas las entidades universales en su sitio preciso, todo lo que sucede en él es perfecto y su infinita dirección abre caminos para la creación de nuevos campos de energía en sus distintas y respectivas naturalezas que permanecen en movimiento.

Cada plano universal es único y guarda dentro de sí realidades que son producto de un extenso desarrollo, mismo que se renueva de acuerdo a su propia evolución. El macroverso y microverso están constituidos por múltiples esferas que giran en el sentido de las manecillas del reloj, compréndase desde lo que son los superuniversos hasta una partícula atómica. Desde un nivel importante de conciencia podemos considerar, sentir y visualizar, que un macroverso también es un microverso.  Los sentidos en los que se expande el cosmos son infinitos, inimaginables, inmedibles, y, por ende, incalculables.

Las ondas de frecuencia captan el pulso de todas las estructuras siderales, éstas en su conjunto determinan el proceso de expansión de la esfera en la que se encuentra el macrocosmos. Todo posee su propio campo electromagnético y vibración. Cada raza cósmica tiene su propia manera de conducirse y tiene una misión importante dentro de los confines del todo.

El estado de bienestar de los seres no siempre esta contextualizado dentro de las emociones como en muchos planetas que experimentan la dualidad. Entre más elevada es la frecuencia de un ser, dicho estado se integra profundamente dentro de él, al ser conciencia, la forma en que sienten y actúan integra dentro de sí todo lo que a su alrededor ocurre. Para la mente racional limitada, resulta ajeno comprender las formas de existir de especies extraterrenas que avanzan dentro de mecanismos en altos niveles de desarrollo.

Cada universo lleva una estructura y constitución paralela a la de los demás, tanto en lo que respecta a seres y especies como a nivel planetario y estelar, muchos de ellos se asocian con otras civilizaciones mientras otros se mantienen ajenos a cualquier relación interplanetaria.

En lo que se refiere a entidades oscuras, las jerarquías altas por razones de su propia naturaleza son dominantes, esclavizadoras, invasoras y constantemente desafían las leyes del universo. Desean hacer sus procesos semejantes a los que llevan los seres de luz, pero dentro de su involución.

Muchos preguntan sobre el comienzo del cosmos, para ello la teoría del Big Bang es la que más responde, sin embargo, inicia donde termina, y viceversa. No tiene propiamente un comienzo, siempre ha estado ahí. Para los seres de esta 3D y con nuestra percepción lineal, es difícil entender sobre todo por la dualidad conceptual que experimentamos, para su comprensión debemos conectarnos con nuestras propias esencias como seres de luz.

Recuerden que estamos en comunicación a través del correo luy6618@hotmail.com y el celular 55 27 16 02 97. Hasta la próxima entrega.

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