El gobierno entrante de Donald Trump pondrá fin a la política que impide a los agentes de migración hacer arrestos en los llamados “lugares sensibles” como escuelas, iglesias y juzgados, una medida que había tratado de imponer en su anterior periodo, según dijeron este miércoles fuentes a la cadena NBC.

El presidente electo rescindirá la medida su primer día de gobierno con el objetivo de ampliar el poder de arrestos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), según las fuentes que hablaron bajo condición de anonimato con la televisora.

Trump se eligió bajo la promesa de realizar deportaciones masivas y sus asesores están preparando el terreno para superar el número de expulsiones realizadas por la Administración del presidente Joe Biden.