El expresidente de Estados Unidos y futuro candidato republicano Donald Trump aumentó su retórica antimigración mientras el equipo de su rival, el mandatario demócrata Joe Biden, llamó a proteger el aborto en las urnas, cuando faltan siete meses para las elecciones.

Es una nueva demostración de lo polarizada que está la campaña para los comicios del 5 de noviembre, que enfrentará a dos candidatos con mensajes y prioridades completamente contrapuestas.

Trump ve un “baño de sangre” en la frontera

En una comparecencia en Michigan, un estado clave para definir al próximo inquilino de la Casa Blanca, Trump culpó a Biden de haber provocado un “baño de sangre” en la frontera con la llegada al país de miles de migrantes cada mes.

No es la primera vez que el magnate neyorquino utiliza las palabras “baño de sangre”. Las usó el mes pasado para advertir de las consecuencias, aparentemente económicas, de si pierde las elecciones, lo que provocó la indignación de los demócratas, que lo acusaron de incitar la violencia.