J. Adalberto Villasana
Es un hecho que la reforma electoral propuesta por el presidente de la República divide a la ciudadanía. Este domingo se realizó una marcha en defensa del Instituto Nacional Electoral (INE), pero serán las mayorías en las cámaras las que decidirán el futuro de la democracia en México.
Además, queda claro que es la reforma electoral del Presidente, no la del pueblo, ni la que se necesita.
Como único orador, José Woldenberg, primer consejero presidente que tuvo el entonces IFE, ahora INE, subrayó: México no puede prescindir de la institucionalidad electoral sobre la que se asienta su democracia.
Para el para 44% de la población resulta poco o nada necesaria dicha reforma, de acuerdo con la encuesta Opinión sobre iniciativas de la Reforma Electoral y Guardia Nacional del Centro de Opinión Pública de la Universidad del Valle de México (COP UVM).
La encuesta reveló que 52% afirma que ha escuchado hablar de la reforma electoral del Presidente, sin embargo, para 23% es muy necesaria, 25% la considera algo y para 44% resulta poco o nada necesaria.
Más allá de la pertinencia de la reforma, algunos temas abordados encuentran apoyo; en particular aquellos relacionados con la reducción del número de representantes en el legislativo y de presupuesto. Por ejemplo, 89% está a favor de disminuir el número de diputados y senadores a nivel federal, así como la reducción de integrantes en los congresos locales (87%).
Sobre el presupuesto a partidos políticos, INE y de las elecciones, el 92% está a favor de destinar menos recursos a los partidos políticos, mientras que, 75% manifestó estar a favor de destinar menos recursos públicos para la organización de las elecciones. En este tenor, 44% está totalmente de acuerdo y 30% de acuerdo en la disminución del presupuesto INE. No puede obviarse que esta postura podría estar asociada a las distintas menciones en torno al salario de los altos funcionarios, incluso 57% considera que el presupuesto asignado al INE es para este concepto; 52% atribuye que el presupuesto del instituto se debe al costo de las elecciones y 44% mencionó mal manejo de recursos.
La oposición también ha planteado sus propias propuestas; de ellas y entre los puntos más polémicos o causantes de división entre la población, está la segunda vuelta para las elecciones presidenciales donde 50% está a favor y la otra mitad en contra; 54% favorece la creación de la figura de vicepresidencia de la República y 90% apoya el castigo con cárcel a quien realice campaña desde su cargo público.
El futuro depende de la unidad ciudadana y que, quienes están al frente de los partidos opositorires no traicionen la voluntad de quienes confian en ellos.
Textualmente hay que decirlo: No a la pretensión de alinear a los órganos electorales a la voluntad del gobierno, no al autoritarismo. Sí a la democracia, sí a un México democrático”, José Woldenberg, este es el sentir de una mitad de mexicanos, la otra una parte con la propuesta de Andrés Manuel López Obrador y un segmento silencioso que aún no decide.
En Twitter: @TXTUALes















