Ricardo Aguirre Cuellar
Estimado amigo; entre la incertidumbre de la imposición de aranceles a las exportaciones; la brutal criminalidad y la mal llamada Reforma Judicial, el país se enfrenta a su peor crisis, donde se conjugan todos los malos augurios por los riesgos y que son concomitantes, pues se detonan por la incapacidad, corrupción e ineptitud de un gobierno que ante los eventos nefastos que se presentan, reniega de su función primordial o peor aún, asume motivaciones dogmáticas- ideológicas para imponer su voluntad autoritaria.
La mal llamada Reforma Judicial, es el más claro ejemplo, de la corrosiva intención por destruir el equilibrio de poderes, pero sobre todo la autonomía e independencia judicial, pues la misma adosada al discurso demagógico y recriminatorio, destruye todo el andamiaje jurisdiccional que implica la impartición de justicia imparcial, para en su caso construir una “ justicia a modo “, que beneficie al poder que ejerce el ejecutivo y su nefasto grupo, como único poder válido y legítimo. Es decir, como un tirano.
Y no se puede ver de otra manera, cuando todo el proceso para elegir jueces, magistrados y ministros está plagado de corrupción, en donde el oficialísimo y sus lacayos del poder legislativo, han roto todo viso de respeto y decencia, para hacer valer su capricho y su imposición.
Desde retorcer la composición de la Cámara de Diputados para obtener una sobre representación y mayoría constitucional, no ganada en las urnas, hasta sobreponer a un Tribunal Electoral por encima de la Corte, pasando por corromper y extorsionar senadores y ministros- como los Yunes y Perez Dayán; como por impulsar a sus cuates y alcahuetes para ocupar puestos en la judicatura o en el temido y poderoso tribunal disciplinario. Donde los nefandos Saldivar y compañía hicieron lo que quisieron. Para imponer a los suyos.
El cúmulo de atrocidades y atropellos llevados a cabo, bajo la demagógica consigna del combate a la corrupción y la austeridad, es la mas grande paradoja jamás vista.
Pues sólo ha servido para fincar un modelo cuyos cimientos y estructuras son- precisamente – la corrupción y el despilfarro. Primero y segundo piso.
Y lo mismo sucede con el pseudo combate a la delincuencia, que en lugar de reducirse, creció a niveles inimaginables. Tan es así, que hoy es el tema central de discusión y sanciones al tenor del convenio comercial con Estados Unidos TEMEC.
Y es que las arbitrariedades y caprichos de López – Sheinbaum tienen al país al borde del precipicio.
La corrupción alcanzo niveles nunca vistos, que hoy nos tiene compitiendo con los más corruptos países del mundo, al lado de Iraq, Uganda, Nigeria, Nicaragua y Haití entre otros.
En síntesis, nada bueno nos depara el futuro con semejante tercia cancerígena.
Que lejos de evolucionar para mejorar, destruye lo avanzado, privilegiando la tozudez, la propaganda y la mentira como recurso retórico de cambio, sin importar el clamor por recuperar la sensatez y la reconciliación tan urgentes en momentos así.
La popularidad y el resultado de las elecciones presidenciales pasadas, no son argumentos suficientes, para disponer al antojo por parte del ejecutivo, del destino de la nación, alegando un supuesto mandato, que tira por la borda los más de doscientos años de judicatura y un constitucionalismo de riqueza incalculable, que hoy, es prácticamente basura. Las reformas a nuestra Constitución y la confrontación grosera del Tribunal Federal Electoral con la Suprema Corte, es prueba plena de cómo languidece el Estado de Derecho producto de las bizarras adecuaciones a nuestro marco fundamental y las impunes interpretaciones que magistrados al servicio del poder presidencial, han aplicado.
Y, todavía no entra en funciones el aparato jurisdiccional creado a propósito, y donde será común y corriente que jueces y magistrados se pasen por el arco del triunfo cualquier disposición legal que no convenga al poder político, pues sus decisiones estarán sometidas al escrutinio de los poderosos intereses, representados por el inquisidor tribunal disciplinario, quien actuará para castigar a aquellos jueces, magistrados y ministros, que en el iluso caso quieran aplicar la autonomía e independencia judicial, para resolver imparcialmente las controversias bajo su estudio.
En suma, por más propaganda y publicidad fomentada desde el atril presidencial, México no va por buen camino, y todas las buenas intenciones se topan con la paradojas creadas, que lejos de mejorar la vida de millones de mexicanos, se tornarán en desdicha y más pobreza.
La que en el discurso populista quieren acabar, pero atizando con más leña. La leña de su ideología y sus privilegios, como sólo saben hacer las pútridas izquierdas, que al calor del discurso demagógico de combatir a la pobreza, ahondan en ella con más crudeza.
Ahí está Cuba, Venezuela y Nicaragua.
Por citar los mejores ejemplos de fabricar pobreza, miseria y dolor.
Entre paréntesis; la propaganda oficial ha machacado, que todos los infortunios anunciados por Trump son como dispararse al pie o mutilarse, es decir, los aranceles que imponga a nuestro país, a quien más perjudica es a los gringos.
Lo mismo si declara a los grupos criminales que laceran la nación, como terroristas, pues implica que sancione al mismo tiempo a las armerías y a los fabricantes de armas de aquella nación. Y cuando anuncia la radicalización del combate a la delincuencia organizada, Sheinbaum señala que debe iniciar en su territorio.
Si se trata aranceles a la producción de vehículos, Sheinbaum sostiene que les van a costar más caros a los gringos, de manera que para ella, los daños a nuestro país, son pocos comparados con lo que hará Trump a sus connacionales. Todos los días desde su púlpito y siguiendo las consejas de su líder y poder tras el trono, Sheinbaum receta cualquier cantidad de daños a la economía de Estados Unidos; pero lo que más llama la atención, es como cada que se toca el tema del narcotráfico y sus hilos conductores, la saca de balance y recula, alegando que nadie va a hacerla declarar en contra de López, sobre todo si se cuestionan los abrazos y no balazos.
Sobre este particular y escabroso asunto y tema central de todas las desavenencias con Trump y los gringos, se busca convencer a toda costa que el problema lo tienen los gringos y que el modelito de los abrazos y no balazos no es el problema, que, por el contrario, los que tienen que combatir a las mafias locales son los gringos, al igual que deben hacerlo contra las adicciones y por supuesto el trasiego de armas a nuestro país, antes de hacer cualquier reclamación.
Da la impresión con tan estulto argumentó, que tenemos el sartén por el mango y que nuestro país está en condiciones de imponer criterios por tener más autoridad moral; lo malo de esa fría postura, es que no pasa de ser una impostada superioridad moral, pues es evidente que dé todas, todas llevamos la de perder.
Y sino, basta ver como cada día escalan la amenazas y la tan traída y llevada soberanía cada día esta más en riesgo, todo por defender lo indefendible como es el narcotráfico declarado como terroristas y sus cómplices políticos que se sienten inalcanzables, que al final es el meollo de todo el problema. Calidad moral. Sí, cómo no.
PD. Al paredón a quien no defienda a los narcocriminales y cómplices. Dice esa cosa llamada Taibo. Ese remedo de Torquemada de tira cómica, que se erige en fiscal, juez y verdugo y condena al paredón a los que no cumplan con apoyar a los asesinos de más de 270 mil muertos y desaparecidos en este criminal y cómplice gobierno. De ese tamaño el desparpajo de estos mequetrefes idiotas que hoy son los defensores de la honra nacional.
O apoyas a los Chapos, Mayos, Menchos, Rochas, Blancos y cualquier alimaña o eres traidor.
¿Qué te parece, estimado amigo?
PD 2. El peor de los mundos. Sheinbaum atrapada en su discurso nacionalista y soberano, para defender lo indefendible o la colaboración, cooperación y coordinación con Estado Unidos, y con todo su aparato de seguridad. Todo, sin restricciones.
Las tres C por las que les da urticaria a los pútridos izquierdistas radicales de Morena ( Taibo, el Fisgón, Sabina), y que odian a los gringos, pues representan el trabajo conjunto para erradicar o reducir a las mafias nacionales y sus redes políticas y financieras protectoras, que tan buenos resultados han dado en el crecimiento de esa cosa llamada Morena.
Y es que la pinza se va cerrando y despacio, no queda para la duda. El tiempo corre y la presión aumenta. Espionaje y estrategia que bien puede beneficiar, si se aplican las tres C, como también puede perjudicar, y mucho, sobre toda a la soberanía, si las decisiones son unilaterales, a parte de las sanciones económicas, vía tarifas arancelarias.
Pragmatismo o ideología.
O rompes o se rompe.
He ahí el dilema.
¿No lo crees así, estimado amigo?











