El Gobierno de Chile, que ha administrado 3.6 millones de dosis de refuerzo de la vacuna contra COVID-19, publicó uno de los primeros estudios sobre la efectividad de una inyección adicional y apuntó a que reduce hasta 96 por ciento el riesgo de hospitalización.
“El estudio midió la efectividad de la dosis de refuerzo y entregó resultados muy promisorios con una alta eficacia para prevenir contagios y hospitalizaciones”, celebró el presidente chileno, Sebastián Piñera.
La investigación, que consideró una muestra total de 11.2 millones de personas, analizó la efectividad de administrar una tercera dosis en 2 millones de personas que habían completado su esquema de inmunización con la china Coronavac, del laboratorio Sinovac, la mayoritaria en el país.
Según aclaró Rafael Araos, el académico que lideró el estudio y uno de los asesores del Ministerio de Salud, todas las vacunas analizadas aumentaron “de forma significativa” la efectividad para evitar la enfermedad sintomática con una dosis extra.
Dos semanas después de una tercera inyección, AstraZeneca aumenta su protección hasta llegar a 93 por ciento, Pfizer a 90 por ciento y Sinovac a 80 por ciento, frente a 56 por ciento que mostraron en promedio quienes solo obtuvieron dos dosis, según la investigación.












