Rubén D. Arvizu
Este pasado 6 de mayo, despedimos a sus 87 años a Ted Turner, un pionero de los medios de comunicación que dejó una huella imborrable tanto en los noticieros como en la defensa del medio ambiente.
Fue además filántropo y conocido como el «Capitán Exorbitante» por sus victorias en las regatas de yates de la Copa del Mundo, y luego, en 1980, como fundador de CNN.
Cito sus palabras cuando describió el novedoso medio informativo: «Tenemos la intención de cubrir todas las noticias todo el tiempo, y ya que vamos a estar un periodo tan largo continuamente, comenzamos el primero de junio, y salvo problemas con los satélites en el futuro, no dejaremos de transmitir… sino hasta el fin del mundo.»
Ese espíritu de periodismo independiente y global que Turner imprimió a CNN enfrenta hoy un panorama incierto. Esto es debido a las negociaciones de Paramount y Discovery para adueñarse de ese medio. Esto podría cambiar su formato informativo liberal hacia uno que responda a intereses muy distintos de los que motivaron a su fundador. Una verdadera traición a su legado periodístico.
Pero nadie lo despojará de su mayor herencia: el compromiso con la Tierra. Turner reconoció el valor del mensaje del Capitán Jacques Cousteau, y en 1981 patrocinó a su organización para producir la serie El redescubrimiento del mundo,que mostró al Calypso original y al nuevo barco Alcyone impulsado por una forma deenergía, llamada turbo-vela, a los sitios que el capitán había explorado hacía más de 30 años,para exponer a una audiencia televisiva global, que el mar y su medio ambiente estaban ya en un estado de sitio.
En 2010, Jean-Michel Cousteau filmó el documental Mi padre el capitán Cousteau con motivo del centenario de su nacimiento, entrevistando a grandes personalidades, entre ellos Turner, quien dijo lo siguiente: «Me encantó su petición por los Derechos de las Generaciones Futuras para ser incorporada a la Carta de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Eso se ha convertido en parte de mi credo, los derechos de los que aún no han nacido. Dejarles un mundo habitable y en tan buena forma como lo encontramos, o tal vez mejor. Él fue uno de mis héroes más grandes, yo le quería mucho y admiré el trabajo que hizo. De todos los logros en mi vida, haberlo conocido y ser su amigo, es uno de los mayores honores y placeres que he tenido. Lo extraño mucho, incluso hoy en día.»
La misión de Turner continúa al haber adquirido vastas extensiones de terrenos en Estados Unidos y Argentina para preservarlas como reservas naturales, salvándolas para siempre del desarrollo destructivo.
Ted Turner comprendió como pocos que la verdadera riqueza no se mide en dólares, sino en la preservación de la vida silvestre y los ecosistemas que sostienen la existencia humana.
Su partida nos deja un vacío, pero también un gran ejemplo: es posible ser un hombre muy exitoso y al mismo tiempo proteger nuestra casa común.
Rubén D. Arvizu — Escritor y-director para América Latina de Ocean Futures Society de Jean-Michel Cousteau















