
Al menos 16 muertos, 4 desaparecidos y cuantiosos daños materiales dejó a su paso el poderoso huracán Iota por Nicaragua, que arrasó con la Región Autónoma del Caribe Norte (RACN) y provocó deslizamientos mortales de tierra en el centro y norte del país, informaron este miércoles las autoridades.
Siete personas murieron enterradas por un deslizamiento de tierra ocurrido en una zona montañosa en el departamento de Matagalpa, en el norte de Nicaragua, dijo la vicepresidenta del país, Rosario Murillo, al ofrecer un balance preliminar de los daños.
Esos siete decesos pertenecen a dos familias que habitan en las laderas de ese cerro y a las que, según Murillo, se les había ofrecido ser reubicadas a un lugar más seguro, pero se negaron.
A “estas familias se les había visitado continuamente, estaban asentadas en una zona de riesgo. En años anteriores se las había presentado propuestas de reubicación, no lo aceptaron, y luego, en estos días, habían sido visitados pidiéndoles” ser evacuados, afirmó Murillo, que es esposa del presidente Daniel Ortega.













