Vladimir Galeana Solórzano

Resulta increíble la mendicidad de una operación que presume de ser honesta cuando en realidad ha acumulado una buena cantidad de dinero desde que hace negocios con el sector energético del país. No sé cuánto le deba el Presidente de la República, porque con sus desplantes y su voracidad la debió poner de patitas en la calle desde hace mucho tiempo no tan solo por corrupción, también por ineficiente e irresponsable en la conducción de los proyectos más importantes del sector.

César Emiliano Hernández Ochoa es un joven científico y político que en el sexenio pasado se ganó una excelente reputación como hombre y servidor público entregado a las funciones propias de su encargo como subsecretario de Energía, sin ser militante de partido individual, donde hizo un brillante papel, lo que le reconoció ganarse un justificado reconocimiento por su talento y trabajo. En poco tiempo, el profesional especializado en las diversas ramas del sector energético, también fue galardonado varias veces por los especialistas en energía de la comunidad internacional.

Desconozco las causas por las cuales un elemento de equivalente valía y reconocido por su apartidismo, que además le otorgaba enorme prestigio al sector y valor a las decisiones del esquema gubernativo, he decidido alejarse del espacio en el que también tuvo la oportunidad de mostrar su entrega y eficiencia, demostrando además que es un hábil solucionador de conflictos y un verdadero profesional del servicio público. Lo cierto es que Andrés Manuel López Obrador pierde un hombre de valía y mantiene una ineficiente y corrupta función que lo único que ha aportado al esquema gubernativo son conflictos.

“Hoy se cierra mi ciclo como titular de la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria, agradezco la oportunidad al Presidente Andrés Manuel López Obrador, quien me nombró como Comisionado Nacional de Mejora Regulatoria, y a la Secretaría de Economía Graciela Márquez, quien me propuso”. Habrá que señalar la salida de Emiliano Hernández Ochoa se da en los momentos álgidos en el debate acerca de la decisión presidencial de desplazar la generación de energías limpias y renovables. 

El 12 de mayo pasado, el Diario Oficial de la Federación rechazó la publicación de la consulta que realiza la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria del acuerdo del Centro Nacional de Control de Energía, con el cual se van a desplazar las energías renovables para seguir la extracción del devaluado petróleo y mantener el proyecto de Dos Bocas, que no es otra cosa que uno de los arreglos de sabiduría de López Obrador, al igual que Santa Lucía y el Tren Maya. Pobre país con las estupideces de Rocío Nahle, y un presidente que ni ata ni desata y que gobierna con ocurrencias, por cierto, una incongruencia más de Rocío Nahle, mientras su hija termina la carrera en ingeniería de desarrollo sostenible, ella tira por la borda todos los proyectos gubernamentales de generación de energías limpias. vaya 

La militarización del país que tanto criticó Andrés Manuel López Obrador, y en su momento lideró Alfonso Durazo, uno de sus más activos públicos, será una realidad lamentable porque requiere la implantación del modelo militarista instrumentado por Nicolás Maduro para imponer por la fuerza lo que no puede hacer por convencimiento, lo que quiere decir que nada es nuevo en el esquema del tabasqueño porque simplemente se ha dedicado a copiar las experiencias más dolorosas del sistema bolivariano implementado en diversas partes del continente. Pobre país. Pobres mexicanos que siguen sin reaccionar. Al tiempo 

Vladimir.galeana@gmail.com