Vladimir Galeana Solórzano

Hasta ahora estamos entendiendo los ciudadanos la magnitud del desastre político, social y económico que tenemos en el país.

Y lo peor de todo es que Andrés Manuel López Obrador sigue en campaña importándole un comino el bienestar de los mexicanos, ese que tanto presumía cuando en cada plaza prometía que al llegar a la Presidencia de la República las cosas cambiarían y todos seriamos felices. Sin lugar a dudas “el encantador de serpientes” nunca reflexionó acerca de la dimensión del daño que provocaría a este país por su empeño de mantenerse cerca de los gobiernos populistas de Centro y Sudamérica, coordinados por Cuba.

Me parece que los mexicanos tendremos que valorar en los siguientes meses hacia dónde queremos dirigir al país, porque hasta ahora no terminan de entender la magnitud de lo que significa que el populismo y el desastre que ha ocasionado en varias naciones del cono Sur del Continente.

Muchos se han burlado de lo repetitivo del discurso presidencial citando arengas que en su momento utilizara Hugo Chávez para convencer a los venezolanos de que su proyecto de gobierno construiría una nueva sociedad más igualitaria en Venezuela, pero hasta ahora, eso le ha importado poco a muchos mexicanos que siguen percibiendo al señor López Obrador como el hombre que le otorgará la oportunidad de la “revancha” a los olvidados de este país.

Por lo pronto el Instituto Nacional Electoral (INE), que ha sido garante de la democracia en este país, tendrá que ponerse a trabajar para valorar las evidencias que hasta ahora se han mostrado en las redes sociales protagonizadas por aquellos que tenían la consigna de obtener recursos de donde fuera para mantener la campaña permanente del ahora Presidente de la República. No tan solo es el hermano Pío, también la esposa de su hermano Arturo, quien se llama Jéssica Moreno, y que ahora está siendo imputada por la disposición de ochenta millones de pesos. También hay videos del propio Julio Scherer y el empresario regiomontano Alfonso Romo gestionando recursos.

Indudablemente que el monto de los fondos que provenían de las arcas estatales de Veracruz, Chiapas, y seguramente de otros estados que en poco tiempo conoceremos, son ilegales, y por tanto tendrá que haber una sanción. Pero independientemente de que la autoridad electoral del país emita un dictamen, también la propia Fiscalía General de la República tendrá que hacer lo suyo, y los mexicanos debemos estar pendientes de las diligencias que practique Alejandro Gertz Manero, quien está obligado a emitir las órdenes de aprehensión contra los responsables y en consecuencia que sean los jueces quienes determinen el grado de culpabilidad y la sanción que merezcan. 

El mito ha sido derrumbado, y podrá realizar infinidad de videos mostrando el avión presidencial aduciendo que no se puede tener un lujo de esa magnitud con un pueblo pobre, y podrá seguir diciendo que la rifa se realizará, pero el engaño seguirá ahí, porque el avión va a seguir siendo propiedad de la nación. Podrá seguir manteniendo como rehén a Emilio Lozoya y dictándole lo que tiene que decir, pero la marcha del país lo marcará para siempre como uno de los peores presidentes en la historia patria por sus desatinos gubernamentales y la disposición personalista del dinero público.

Pareciera que Andrés Manuel López Obrador tuviera prisa por destruir al país. Los resultados de su gestión han sido pésimos, y apenas llevamos año y medio, y seguramente ha comenzado a sentir que esos desatinos están minando severamente el futuro de la mal llamada Cuarta Transformación. La economía está colapsada, los resultados de la pandemia adquirieron el grado de catástrofe sanitaria, y la información proporcionada por Emilio Lozoya seguramente rompió el Pacto de Impunidad que estableció con Enrique Peña Nieto. La consecuencia será la guerra, y al parecer quien más tiene que perder es el propio Presidente de la República. Al tiempo. 

Vladimir.galeana@gmail.com