Vladimir Galeana Solórzano

Ante la estupidez de los “sabios” integrantes del Gobierno Federal y un Presidente de la República que no ata ni desata, han sido los propios gobernadores quienes están saliendo a dar la cara por sus gobernados. Mientras el subsecretario de Salud Federal, Hugo López-Gatell, sale a decir que sería mejor que el Presidente Andrés Manuel López Obrador tuviera “coronavirus” porque al igual que cualquier persona se recuperaría espontáneamente y quedaría inmune para futuras infecciones. En el peor escenario valdría preguntar: ¿Y si se muere? ¿Sabe lo que pasaría? Que estúpido funcionario.

Francamente no sé qué pase por la cabeza el señor Gatell, porque en las últimas semanas le ha dado por vomitar una serie de estupideces que contradicen el sentido común de quienes durante mucho tiempo se han encargado de la salud pública de este país, y que se han distinguido por su sapiencia y sabiduría, pero además por su responsabilidad para mantener y ensanchar los apoyos a las clases vulnerables de todos los rincones.

Ayer los integrantes del gabinete legal y ampliado de la Presidencia de la República fueron convocados a una reunión con carácter de urgente a las diecinueve horas en Palacio Nacional para analizar los avances del coronavirus, y las medidas que se deberán adoptar para combatirlo y proteger a la población. Lo cierto es que el Gobierno Federal siguió con la tendencia de seguir observando acontecimientos, y han sido los gobernadores quienes han tenido que tomar decisiones para declarar una alerta sanitaria.

Por su parte, el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, informó sobre un grupo de aproximadamente cuatrocientas personas de esa entidad que hace algunos días realizaron un viaje a Vail, en Colorado, y los exhortó a que de inmediato se pongan en contacto con las autoridades sanitarias porque varios de los que integraron ese grupo dieron positivo en la prueba del coronavirus. Mientras tanto el Presidente de la República sigue besando niños y Hugo López-Gatell enseñándonos a lavarnos las manos cantando las mañanitas.

Quiero señalar algo con mucha responsabilidad. Yo no sé qué pase por la cabeza de quien ahora dirige los destinos de este maravilloso y azorado país. Y digo azorado porque todos los días sale con una nueva “batea de babas” como se dice en el argot popular. Desconozco si sea a propósito para desviar la atención de las graves decisiones que está tomando y que están desmadrando los procesos de la economía en todo el país, o simplemente que su infinita ignorancia no le permite entender el alcance de los avances que se han dado en el quehacer público.

Las previsiones de los especialistas nacionales e internacionales señalan que México tendrá un posible decrecimiento de hasta cuatro puntos porcentuales este año, y eso tendrá mucho que ver en el comportamiento del Producto Interno Bruto que seguramente provocará un cisma en los mercados y en los bolsillos de los más desprotegidos. Andrés Manuel López Obrador y la caterva de inútiles que lo acompañan pudieran convertirse en los culpables del mayor desastre económico del México de nuestros días. Al tiempo. 

Vladimir.galeana@gmail.com