• La Presidenta respaldó la cooperación con EU, pero exigió respeto a la soberanía nacional.
Carlos Lara Moreno
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo respondió este martes a las declaraciones del embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, quien llamó a evitar la politización del combate a los cárteles y sostuvo que la lucha contra el crimen organizado debe fortalecer, y no dividir, la relación entre ambos países.
Durante su conferencia matutina, la mandataria reconoció que existe coincidencia con Washington en la necesidad de enfrentar de manera coordinada a la delincuencia organizada, pero advirtió que los representantes diplomáticos deben abstenerse de opinar sobre asuntos políticos internos.
“Hay una parte en la que estamos de acuerdo porque hay que trabajar conjuntamente cuando tenemos problemas compartidos. Uno de ellos es evidentemente la violencia que provoca la delincuencia organizada. Buscamos la colaboración y la coordinación para poder avanzar conjuntamente”, afirmó.
La respuesta de Sheinbaum se produjo luego de que Johnson publicara un mensaje en el que aseguró que “la lucha contra los cárteles debe unirnos, no dividirnos” y advirtió que convertir los desafíos de seguridad en una discusión política representa una “oportunidad perdida” para fortalecer la cooperación bilateral.
El diplomático estadounidense sostuvo además que ciudadanos de ambos lados de la frontera “merecen vivir libres de la intimidación, la corrupción y el miedo que generan los cárteles”, por lo que llamó a mantener la coordinación entre ambos gobiernos.
Frente a ello, Sheinbaum dejó claro que México mantendrá la colaboración con Estados Unidos en materia de seguridad, pero bajo los principios constitucionales de respeto mutuo y no intervención.
“Es importante recordar que los embajadores tienen que ser respetuosos de los asuntos políticos internos de los países. Nuestro embajador en Estados Unidos, en Francia, en Australia o en India no opina sobre los asuntos políticos de esos países”, señaló.
La Presidenta enfatizó que la política exterior mexicana está basada en la autodeterminación de los pueblos y la no intervención, por lo que consideró indispensable que el embajador estadounidense se concentre en la agenda bilateral.
“Es importante que el embajador se quede en el tema bilateral y que respete los asuntos internos de nuestro país, porque los asuntos de México les corresponden a las y los mexicanos”, subrayó.
El intercambio ocurre en medio de un aumento de las tensiones diplomáticas derivadas de las acusaciones formuladas por autoridades estadounidenses contra funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa por presuntos vínculos con el narcotráfico, así como de los señalamientos de Sheinbaum sobre posibles intentos de injerencia en la vida política mexicana.
Pese a ello, la mandataria insistió en que la relación con Washington debe mantenerse en un marco de cooperación y respeto recíproco.
“Nos corresponde entender lo que estamos viviendo, tener buena relación con Estados Unidos, pero pidiendo siempre el respeto a nuestra soberanía. Y eso no es un asunto sólo de la Presidenta; es un asunto de todas y todos los mexicanos”, concluyó.













