• Sheinbaum ve infiltrados en disturbios; SEP insiste en diálogo.

Carlos Lara Moreno

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó que detrás de los hechos de tensión registrados durante las movilizaciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en el Centro Histórico de la capital hubo actos de provocación y consideró que quienes los protagonizaron no pertenecen al magisterio.

Durante su conferencia de prensa, la mandataria señaló que las secretarías de Gobernación y de Educación Pública mantienen abiertas las mesas de diálogo con el movimiento magisterial y destacó que este martes continúan las negociaciones.

“Están informando la Secretaría de Educación y la Secretaría de Gobernación. Creo que hoy tiene una mesa de diálogo. Ayer. Yo pienso que hubo mucha provocación, la verdad no creo que sean maestros quienes generaron la provocación”, declaró.

Las declaraciones se producen luego de los enfrentamientos registrados entre manifestantes y policías durante las protestas de la CNTE en la Ciudad de México, en el marco del paro indefinido que mantiene el magisterio disidente para exigir, entre otros puntos, la abrogación de la reforma al sistema de pensiones del ISSSTE, mejoras salariales y cambios en las condiciones de jubilación.

La presidenta reiteró su confianza en que las conversaciones encabezadas por la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, y el titular de la SEP, Mario Delgado Carrillo, permitan construir acuerdos con los docentes.

Por su parte, Mario Delgado sostuvo en días recientes que el Gobierno federal mantiene una comunicación permanente con las distintas secciones de la CNTE y aseguró que “no hay necesidad” de recurrir a un paro nacional debido a que las puertas del diálogo permanecen abiertas. Asimismo, ha reiterado que la SEP participa en mesas de trabajo para atender las demandas del magisterio y buscar soluciones mediante la negociación.

El conflicto magisterial escaló esta semana con la instalación de plantones y bloqueos en diversos puntos de la capital, mientras la CNTE exige respuestas concretas a sus demandas. Las autoridades federales han insistido en que continuarán privilegiando la vía del diálogo y han rechazado la participación de presuntos provocadores o infiltrados en las movilizaciones.