Sheinbaum defiende Amigo LNG y asegura que no dañará el Golfo de California.
Carlos Lara Moreno
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo defendió el proyecto de gas natural licuado Amigo LNG, previsto en Guaymas, Sonora, pese a los amparos promovidos por organizaciones ambientalistas, y aseguró que su administración no permitirá afectaciones graves al ecosistema del Golfo de California.
Durante su conferencia matutina, la mandataria federal sostuvo que el proyecto fue sometido a estudios ambientales y que su operación aprovecharía las rutas marítimas existentes, con un incremento de apenas 4 por ciento en el tráfico de embarcaciones.
“No vamos a cometer una barbaridad de impactar negativamente al Golfo de California”, advirtió Sheinbaum al responder a los cuestionamientos sobre los riesgos ambientales de esta infraestructura energética.
La presidenta argumentó que el proyecto ocuparía una proporción mínima de la superficie de la zona y que los buques metaneros utilizarían las mismas trayectorias de navegación que actualmente emplean otras embarcaciones.
“Solamente 4 por ciento de aumento en número de buques que están entrando, y van a utilizar la misma trayectoria de entrada que otros buques que ya están entrando”, explicó.
Respecto a los recursos legales interpuestos contra el proyecto, Sheinbaum señaló que su gobierno está revisando nuevamente los estudios de impacto ambiental para responder al procedimiento de amparo.
El proyecto Amigo LNG contempla la construcción de una terminal de licuefacción y almacenamiento de gas natural en Guaymas, destinada principalmente a procesar gas procedente de Estados Unidos para su exportación, particularmente hacia mercados asiáticos.
Sin embargo, su desarrollo enfrenta suspensiones judiciales relacionadas con cuestionamientos sobre la evaluación ambiental y los posibles impactos en la biodiversidad marina.
La mandataria insistió en que la infraestructura también representa una oportunidad para fortalecer la seguridad energética nacional, debido a que parte del gas natural se destinaría al mercado interno y permitiría ampliar la capacidad de almacenamiento.
Explicó que México dispone actualmente de una capacidad de almacenamiento de gas equivalente a aproximadamente tres días de consumo, incluyendo una parte que permanece dentro de los propios gasoductos.
“Cualquier problema que tengamos, pues hay más capacidad de almacenamiento”, expresó.
Sheinbaum reconoció que México mantiene una importante dependencia del gas natural proveniente de Texas, por lo que su administración pretende disminuir gradualmente las importaciones mediante una mayor generación eléctrica con fuentes renovables.
En ese contexto, sostuvo que el gobierno federal busca equilibrar el desarrollo de infraestructura energética con la conservación ambiental, particularmente en una región caracterizada por su riqueza de especies marinas.
“Somos, hemos sido toda nuestra vida defensores del medio ambiente y los recursos naturales y no vamos a cometer una irresponsabilidad”, afirmó.
La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) informó previamente que la autorización ambiental del proyecto fue emitida el 13 de abril de 2026, con condicionantes para proteger la biodiversidad, entre ellas un límite de 60 arribos anuales de buques metaneros y restricciones a las obras marinas durante determinados meses. No obstante, esa autorización permanece sujeta a revisión judicial.
Pemex reducirá exportaciones para privilegiar producción de gasolinas
En otro tema, Sheinbaum defendió la caída de 45 por ciento en las exportaciones de petróleo crudo de Pemex, al asegurar que forma parte de una estrategia para destinar los hidrocarburos al consumo nacional y sustituir ingresos petroleros mediante la venta de combustibles refinados.
“Deja de exportar, pero ya no vende petróleo, ahora vende gasolina al país”, sostuvo.
La presidenta explicó que México todavía importa alrededor del 15 por ciento de sus combustibles, porcentaje que pretende reducir con la entrada en operación de la coquizadora de Tula, Hidalgo, y el avance de otra instalación en Salina Cruz, Oaxaca.
Asimismo, ratificó que la meta de extracción petrolera se mantendrá en 1.8 millones de barriles diarios, tanto por los compromisos ambientales del país como por los elevados costos que implicaría ampliar la producción.