La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se comprometió este domingo a convertir el Tren Maya, obra emblema del oficialismo, en “el gran destino turístico del mundo”, al cumplirse un año de operaciones del proyecto que ha sido criticado por su sobrecosto e impacto ambiental.

“Les comparto que vamos a consolidar el Tren Maya como el gran destino turístico del mundo, y además, lo vamos a hacer también un tren de carga para fortalecer el traslado de mercancías a lo largo del sureste mexicano”, señaló la presidenta.

La mandataria mexicana apuntó que el proyecto “no fue en contra, como algunos quisieron inventar, sino con y para las comunidades del sureste de México”.

Además, aseguró que el Tren Maya protege al medioambiente y fomenta el turismo sustentable, pese a lo que llamó “amparos sin sustento” y críticas de “los adversarios de la transformación” sobre su impacto ecológico.