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Semillas / Primeros auxilios para la reputación

Ivette Estrada

En tiempos de pandemia, más que en cualquier otro momento, la ética tiene una importancia crucial en la reputación de una marca.

Esto no es fortuito: los consumidores demandan más conexión y compromiso empresarial con ellos. Y en la construcción de la reputación todo cuenta y va más allá de la oferta de productos y servicios, la innovación o los resultados financieros. Incluye desde evitar el daño al medio ambiente a la inversión y apoyo a la sociedad, el liderazgo y la integridad.

En los momentos difíciles tendemos a prestar mayor atención a quién está con nosotros. Las marcas se convierten en “personajes” de nuestra vida. Las expectativas en las empresas y sus productos aumentan considerablemente.

El confinamiento post Covid-19 presenta un momento idóneo para acentuar el conocimiento de los clientes, de sus nuevas necesidades y expectativas, pero también para revalorar si las marcas presentan una crisis que debe resolverse de forma inmediata…so riesgo de perder reputación y mercado.

Las señales de una marca debilitada son el anquilosamiento, falta de vitalidad, obsolescencia en sus soluciones, presentaciones y comunicación con sus públicos. Cuando la marca cae en un debilitamiento o inercia, sobre todo en tiempos de pandemia, es posible que perezca. Se requieren primeros auxilios antes de llevar la marca a terapia intensiva.

Estos son algunos tips para salvar las marcas enfermas:

Reactivar los signos vitales implica “desempolvar” la misión empresarial. ¿Por qué y para qué estamos aquí?. Las marcas con propósito no envejecen. Una misión con responsabilidad social es oxígeno puro para empresas y marcas.

¿Extremo debilitamiento? Es tiempo de vivir los valores empresariales e incorporarlos al quehacer cotidiano de todas las áreas de trabajo. El compromiso e involucramiento de los empleados y colaboradores se suscita cuando saben qué representa la empresa y la trascendencia de su propia labor para fortalecer la mística corporativa.

Ante el infarto inminente se debe asumir la responsabilidad empresarial. Esto es un trabajo cotidiano y consistente a lo largo del tiempo e implica admitir faltas y actuar con humildad a lo largo de toda la estructura organizacional.

El excesivo nerviosismo tiene cura: comunicación. Alinear cada departamento y puesto de trabajo a objetivos tangibles y concretos permite maximizar recursos y alinear resultados.

Visibilizar progresos. Detectar si los diagnósticos y medicinas aplicadas dan los resultados esperados requiere establecer métricas de rendimiento y compartir el progreso externamente.

Doctores confiables. No son los que nos dicen lo que queremos oír sino quienes tienen diagnósticos acertados y transparencia. Esto siempre conduce a una mayor credibilidad.

Generar redes de colaboración. Participar y colaborar con las partes interesadas, incluso con los críticos. Esto crea oportunidades de aprendizaje mutuo y pone un rostro humano en la organización.

Y cuando todo parezca ya ir bien, es conveniente hablar con los públicos con una sola voz. Organizar resultados y logros en torno a un vocero corporativo que sea el enlace entre todos los interesados y la marca en sí permitirá mayor certidumbre de que todo marcha bien y el peligro ya pasó. En el 50% de las ocasiones, tales acciones de primeros auxilios evitan cirugías de emergencia.