·         La Alianza In México busca colaborar en la construcción de un mecanismo que permita que quienes trabajan en estos servicios cuenten con seguridad social

·          En otros países, como España y Reino Unido, ya se han implementado o discutido leyes que buscan formalizar el empleo de quienes trabajan en la economía de plataformas

María Escalante García

La economía digital en México ha experimentado un crecimiento exponencial en los últimos años, impulsada por la expansión de plataformas como Cabify, DiDi, Rappi y Uber. Estas aplicaciones no solo han transformado la forma en que las personas solicitan servicios de transporte y entregas a domicilio, sino que también han creado nuevas oportunidades de empleo para miles de personas que, como repartidores y conductores, encuentran una fuente de ingresos en estas plataformas.

Ante este panorama, La Alianza In México, una asociación que agrupa a estas cuatro empresas líderes, ha señalado su intención de colaborar en la construcción de un mecanismo que permita que quienes trabajan en estos servicios cuenten con seguridad social. El objetivo es mejorar las condiciones laborales de los repartidores, un sector clave dentro de la economía digital del país.

Este tipo de iniciativas representan un paso importante en la formalización de un tipo de empleo que, hasta la fecha, ha operado en gran medida de manera independiente y sin la cobertura de beneficios laborales tradicionales. Los repartidores y conductores, que a menudo trabajan sin un contrato formal y con horarios flexibles, son particularmente vulnerables a la falta de acceso a servicios básicos como atención médica, pensiones o incapacidades por accidente.

El reto que enfrenta La Alianza In México y las plataformas que la integran es considerable. Si bien se han anunciado algunos avances hacia el diálogo con el gobierno y actores clave, aún se requiere un esquema que equilibre la flexibilidad laboral, característica fundamental de este tipo de trabajo, con la necesidad de proteger a los trabajadores. Este equilibrio es fundamental para mantener la viabilidad del modelo de negocio de estas plataformas, sin sacrificar los derechos de los trabajadores.

Además, el debate sobre la seguridad social para repartidores no es exclusivo de México. En otros países, como España y Reino Unido, ya se han implementado o discutido leyes que buscan formalizar el empleo de quienes trabajan en la economía de plataformas. Los resultados han sido mixtos, pero lo cierto es que se ha abierto un camino hacia la regulación del sector, algo que México no puede ignorar por mucho tiempo.

La participación de empresas como Cabify, DiDi, Rappi y Uber en la creación de soluciones que otorguen seguridad social a sus trabajadores no solo beneficia a los repartidores, sino que también puede mejorar la percepción pública de estas plataformas. El compromiso con el bienestar de quienes sostienen el funcionamiento diario de estos servicios es clave para asegurar su sostenibilidad a largo plazo y para mantener la confianza de los usuarios.

La Alianza In México parece estar lista para tomar la iniciativa, pero el éxito dependerá de la colaboración con las autoridades y la disposición para encontrar soluciones innovadoras que se adapten a la naturaleza dinámica de la economía digital.

Promesa de Sheinbaum

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, mencionó entre sus compromisos laborales que este mes enviará la propuesta para garantizar la seguridad social de los trabajadores de plataformas digitales.

En un comunicado, la asociación reiteró que está “lista para participar en la construcción de un mecanismo que facilite el acceso a la seguridad social para personas repartidoras, con la contribución de las plataformas”.

Dijo que si bien “comparte el sentido de prioridad” planteado por la presidenta Sheinbaum el pasado 1 de octubre, la asociación “hace un llamado a que la propuesta parta de un diálogo plural entre las múltiples partes del ecosistema y que ponga la voz de los repartidores en el centro“.

En este sentido, como punto de partida propuso centrar la discusión en los elementos que más aprecian los repartidores: flexibilidad e independencia, buscando trabajar juntos en el diseño de una política que preserve elementos fundamentales del modelo.

Recordó que con base en un estudio de opinión sobre plataformas digitales en México realizado por la encuestadora Buendía & Márquez, alrededor de 43 millones de personas en el país usan plataformas digitales para adquirir productos o servicios, y estos canales digitales (apps, internet y redes sociales) “ofrecen oportunidades de ingresos de manera independiente para 2,5 millones de personas en el país”.

“Creemos que México tiene una oportunidad histórica para ser referente internacional y lograr un acuerdo único en su tipo que involucre al Gobierno, a las comunidades de repartidoras y repartidores, y a las plataformas digitales”, comentó Guillermo Malpica, director de la asociación.