Carlos Ramos Padilla

Como una “declaración de hostilidad del gobierno” califica Héctor Aguilar Camín la sanción impuesta por la Secretaría de la Función Pública a la revista Nexos. Vamos le aplicó una inhabilitación por dos años ordenando a dependencias y entidades federales “abstenerse de aceptar propuestas o celebrar contratos con la empresa Nexos Sociedad, Ciencia y Literatura, S.A de C.V.”

Lo que parece un acto intimidatorio, vengativo y peligroso. Esta determinación fue hecha pública en el Diario Oficial de la Federación. “Hay una intención política de aislarla del dinero público. Es una manera también de recordarnos que este gobierno actúa con el dinero público como si fuera de ellos y no como un recurso al que tienen derecho a acudir los ciudadanos” remarcó Hector Aguilar.

El gobierno federal de hecho lleva todo este año sin contratar los espacios de Nexos y la celebración de convenios se ha dado únicamente con los estados de Quintana Roo, Estado de México, Guanajuato y Jalisco. Algún jurista debe explicar si la Secretaría de la Función Pública puede ORDENAR a los gobiernos estatales autónomos a cumplir con esta disposición o el alcance sólo contempla a instituciones u organismos que dependen del gobierno federal y paraestatales.

Como sea, Nexos cumple una función pública abierta, transparente y de carácter informativo/cultural. Fue fundada en 1978 y ha ganado aceptación por su fuerza de análisis político, economía, sociedad e incluso arte. Su origen se debe al historiador Enrique Florescano. Ha obtenido el Premio Nacional de Periodismo en cuatro ocasiones y no hay que olvidar que José Woldenberg, quien fuera Presidente Consejero del IFE, también fue su director.

Los reconocimientos a su actual director Hector Aguilar Camín sin numerosos como historiador, novelista y periodista. En los últimos años se ha distinguido por nutrir los más ricos debates políticos en diferentes medios de comunicación y su capacidad de análisis no deja duda de su preparación académica y experiencia profesional.

Es certero, crítico, directo, sabe escuchar y argumentar. La actual burocracia en el poder acusa sobre irregularidades en la contratación de una plana publicitaria por 72 mil pesos que les otorgó el IMSS en el 2018. “No una vendetta porque nosotros no hemos hecho nada de lo que alguien, y menos este gobierno, tenga que vengarse, nos parece una ofensiva burocrática con una marcada intención política sobre una revista, pero también sobre una atmósfera de libertad de expresión, “me parece un síntoma de que hay un gobierno incómodo con la libertad de expresión que hay en el país” puntualiza Aguilar Camín quien deja en claro que actuará con toda la plataforma legal disponible para su defensa.

Me parece imprudente, fuera de tono, atentatoria esta determinación por varias razones y expongo. Es un medio de información/comunicación acreditado y con fama pública que busca, de acuerdo a su criterio editorial, excelencia en sus contenidos. Es una empresa legítimamente constituida y que cumple con todos los requisitos necesarios para operar.

Sus colaboradores han dejado huella en el periodismo, política y cultura en beneficio siempre de sus lectores. Nunca ha atentado contra los valores nacionales, estabilidad de la República, no ha intentado poner en riesgo la seguridad nacional ni violentado articulado alguno de nuestra constitución. Su director ejerce su libre pensamiento y lo cumple de acuerdo a sus principios y ética, es un mexicano ilustrado, brillante, instruido, capacitado para generar encuentros y convivencia con amplios sectores.

Esta publicación como mucha otras tienen el derecho y protección legal y social para definir su ideología y posicionamiento político y esto no contraviene ninguna disposición en relación al ejercicio de la libre expresión. Atentar, censurar, inhabilitar, atacar, difamar desde el gobierno a cualquier actividad honesta y transparente de los contribuyentes y ciudadanos es muy peligroso.

Debemos protestar con energía ante las imposiciones y entender que el ejercicio de gobierno se fundamenta en el beneficio íntegro de la población y territorio, vamos del Estado, bajo los recursos que nosotros le proporcionamos. Es muy petulante señalar una y otra vez que todos los burócratas, empezando por el presidente, son nuestros empleados, pero si son personajes que por voluntad propia llegaron a esas circunstancias para servir no para vengar, para administrar no para regalar el dinero, para unir no para confrontar, para sumar y no restar.

Es increíble, he dicho, que en este país ya contamos a los muertos por horas no por días, que la corrupción está protegida desde las altas esferas a funcionarios incondicionales, que vamos en picada en la economía perdiendo, por ejemplo, millones de pesos diarios en Pemex, y ahora se preocupan por 72 mil pesos que no están considerados como un ilícito, fraude o soborno.

Atentar contra la constitución es obligar a los trabajadores a regresar un 20% de su salario al gobierno “de manera voluntaria” para ayudar a la autoridad republicana y a dejarse arrebatar su aguinaldo por ocurrencias superiores, ¿qué sanción debería de aplicarse?

Ya son varios los avisos y ataques contra los medios de comunicación y sus componentes, contra los periodistas e intelectuales en un país que se presume libre, congruente y con respeto a los más elementales derechos humanos.