Carlos Ramos Padilla

Mientras los actuales “dirigentes” del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación se empeñan en realizar procesos seccionales a modo con métodos retrógrados, anacrónicos y humillándose con el objetivo de que la 4T les permita continuar saqueando impunemente las arcas sindicales, otra agrupación presenta una variante de nivel, de comportamiento y criterio.

Se trata del Movimiento Nacional por la Transformación Sindical cuyos integrantes le han tomado la palabra a AMLO y está enfocado sus objetivos en conseguir dos proyectos claves en estos tiempos: la unidad y construir propuestas para rescatar al otrora sindicato más poderoso de América Latina dejando a un lado las nocivas estrategias del golpeteo, manifestaciones o daños colaterales a la sociedad.

Por ello, en un acto plural e inclusivo, llevarán a cabo la Asamblea Nacional de Bases, en la que se espera la participación de entre 2 mil 500 y 3 mil maestros representativos de decenas de expresiones magisteriales a nivel nacional.

Temas como el ideario del Movimiento; su identificación con la remodelación del México contemporáneo, las demandas y reivindicaciones del magisterio mexicano, así como los ejes básicos de un nuevo estatuto democrático para el Sindicato, serán abordados.

Este acto podría ser un parteaguas en el sindicalismo magisterial por la propuesta democrática para el gremio además de que se pretende una mayor participación de los maestros en capacitación, instrucción y evolución de planes de estudio.

El asunto no es menor dado que esta, digamos, reconstrucción puede ser ejemplo mundial en este tan complejo, naciente y confuso panorama cargado de tecnología, redes sociales, adecuaciones lingüísticas y el rompimiento de fronteras que alteran culturas, idiomas y estructuras familiares.