Carlos Ramos Padilla

Ni cómo creer que ésta sea una mala, pésima puntada de un político extraviado como Ramírez Cuellar. Proponer que el INEGI pueda revisar el patrimonio de los ciudadanos y además obtener información fiscal de los ciudadanos corresponde a una estrategia cuyo origen es la presidencia. ¿No dice AMLO que el presidente es el hombre más informado del país? pues atribuyéndole ese privilegio no puede negar ni esconder que antes de que se diera a conocer esta propuesta él ya lo sabía.

Morena no se mueve como ente independiente y autónomo. Fue creado por AMLO para su beneficio en interés político luego de haber traicionado al PRI y al PRD. Basta con revisar sus pronunciamientos de “primero los pobres”, “al diablo con sus instituciones”, “si por mi fuera desaparecía al Ejército”, “guácala, fuchi, caca” para entender el proceso mental del Ejecutivo.

Saltarse las leyes para presionar a los burócratas a reducir su salario en un 25% luego de renunciar a su aguinaldo es el segundo golpe a su economía doméstica al momento de cortarles el ingreso porque nadie, nadie debe ganar más que él y hay que decirlo, nos hace creer que vive con remuneraciones ridículas, pero eso sí, en Palacio y ya no más en Tsuru.

El gobierno atenta contra los que triunfan. Castiga con impuestos, reduce prestaciones, obliga a una austeridad republicana, a los demás los somete a indagatoria sobre y persecuciones fiscales, acusa de neoliberales y conservadores. Ha llamado a los empresarios “delincuentes de cuello blanco”, a los políticos “mafia del poder”, a las mujeres “disfraz de los conservadores”, a la sociedad civil “pirruris”, a los ricos “fifís”, a los periodistas “chayoteros y zopilotes”, a quienes no piensan como él “ternuritas y adversarios” se mofa de la sociedad argumentando que las decisiones están en su dedito o si no convoca a ejercicios de votación a mano alzada atentando contra la estabilidad, inversiones, credibilidad y equilibrio del presupuesto.

Ramírez Cuellar pretende sin obstáculo legal alguno se pueda romper la privacidad y meterse a los domicilios particulares para medir la “riqueza”. Cada uno de nosotros construye su propia historia y genera sus ingresos para acomodar su sistema de vida. Hoy la Cuarta Transformación pretende meterse hasta las recámaras de los domicilios para indagar, dice, la estructura económica de los contribuyentes. Ya no es suficiente el que se dé seguimiento por el SAT o el sistema bancario.

De nada sirve la declaración patrimonial de los burócratas o la declaración fiscal de los ciudadanos, para Morena, es necesario perseguir, investigar, denunciar a todo aquel que tenga el sello de mexicano. Es una atrocidad, una barbaridad, una torpeza, un despropósito. Aquí en México se debe premiar al triunfador, apoyarlo, generar riqueza, repartirla, lograr un equilibrio social con justicia, pero con educación. Pero Morena pretende lo contrario.

Apoyan a quienes no están capacitados, despiden a los especializados, promueven la actividad de la donación, eliminan a la reforma educativa y por si fuera poco decreta el gobierno que sea el Ejército el que patrulle nuestras calles. No, esto no viene sólo, como ocurrencia. Pero sería importante que la primera revisión naciera entre los miembros del gabinete, esos que se auto exilian los mismo a Francia que a Canadá, que viven con opulencia, que conservan bienes y propiedades muy superiores a sus ingresos, que se les encuentra vacacionando en países que desde la tribuna critican.

No se atreven a poner en orden a los líderes y bandas, mafias, que controlan al comercio ambulante, menos auditar a los líderes sindicales que gritando democracia suman décadas en el mando de los trabajadores. No son capaces de informar a la sociedad quién y de dónde se financian a los anarcos, reventadores sociales, huachicoleros, secuestradores de casetas de peaje, bandas de narcotráfico en Tepito o en Tláhuac. Pero se van por la fácil, atentar contra la propiedad privada, contra los contribuyentes.

Pero qué tal sus líderes como Yeidckol que aprovecharon su posición para que le fueran perdonados impuestos en un sexenio que demolían consistentemente. Ramírez Cuellar no tiene moral, no presenta ni respeto ni educación, es un títere que cumple órdenes, pero cobarde en no aceptarlo. Que nos informe si tiene la estatura, cuándo y cómo ha presentado su acta patrimonial y declaración fiscal Lopez Obrador en los últimos 18 años ya que asegura no tiene ni cuenta, ni contratos, ni asistencia bancaria.

Y pregunto, en este país, a su nivel y manteniendo a dos familias, ¿quién puede sobrevivir sin una cuenta de ahorros o de crédito, o a poco AMLO recibe su remuneración en efectivo sin pasar por nómina y sin supervisión fiscal? Y que conste que es pregunta.