Carlos Ramos Padilla

Atorarse en el pasado, acusar de todos los males a otros, prometer engañando, detener el avance me parecen síntomas de una degradación que no nos conduce más que a la derrota.

A consecuencia de esta insana tarea de perseguir ahora a los investigadores después de hacerlo con los médicos, periodistas, empresarios, clase media… los siempre aduladores y defensores incondicionales de AMLO hoy aceptan que a discreción la familia presidencial abuse de privilegios y bondades que siempre criticaron y dijeron terminarían.

Los llamados amlovers dan autorización pública al presidente porque los otros, los anteriores “se comparaban, alardeaban de compararse con presidentes de países muy importantes y el puro gasto que implicaba su ego”… todo parece indicar que estos sujetos no aceptan los desmedidos lujos con que vive la familia presidencial.

Las fotografías de los hijos del presidente deberían resultar insultantes para sus defensores, los placeres y manejo de cantidades de dinero en efectivo de la parentela del presidente “aportaciones” tendrían que por lo menos tener una respuesta del SAT, la abundancia de vivir en Palacio Nacional es sin límites.

Justifican que AMLO es el presidente, como deben justificar el enriquecimiento de Ebrard o Bartlett porque son parte de la 4T. AMLO ha defendido los despilfarros de la cónsul de México en Turquía y sus viajes en primera clase “por fue una excelente periodista y fue perseguida”.

Ahí los amlovers guardan silencio como cuando demostré como a los “youtubers” e “influencers” protegidos por presidencia y Torruco gozaron austeridad republicana en comilonas, yates y tiroteas en el tianguis turístico de Acapulco.

Los amlovers parece están convencidos de la humildad de AMLO transportándose en el fañosos Tsuru cuando jefe de gobierno. Una mentira más, los autos oficiales de lujo eran usados por sus hijos y esto se exhibió cuando uno de ellos tuvo un accidente.

Hoy el Tsuru ha sido cambiado por convoyes de Suburban últimos modelos en todo el país para atender a la comitiva que decide el presidente, esos colegas que viajan en aviones militares al destino mientras AMLO lo hacen en líneas comerciales acompañado por custodios vestidos de civil (no es el pueblo bueno que lo cuida, son agentes especialmente entrenados).

Los miembros del gabinete tampoco andan en autos compactos, lo hacen en camionetas de lujo con chóferes que dijo el presidente ya no más en la nómina, así como asesores y guardias personales. Ebrard se ha visto obligado a tratar de ocultar sus finos relojes cuando siente que está expuesto ante los medios y lo mismo el presidente que ha dejado su imagen de activista callejero para vestir con las marcas y firmas más reconocidas.

Vámonos quitando las caretas y aceptemos lo que en los hechos ocurre para dejar fanatismos inútiles que generalmente están cargados de descalificaciones e insultos. Los gastos de la familia presidencial son semejantes a quienes han ostentado ese nivel y de alguna manera se refleja hasta en las decisiones como haber cerrado las operaciones aéreas del aeropuerto de la CDMX para cumplir con un vuelo de 10 minutos y aparentar inaugurar obras inexistentes en Santa Lucía.

En aquella ocasión aterrizó en la pista militar ya existente y sólo le mostraron una maqueta de un proyecto que nos va a costar muchísimo a los mexicanos. Saben los amlovers cuánto cuesta cada “mañanera” para que AMLO trate asuntos que únicamente a él le convienen y que ese tiempo se ha convertido en un salpicadero de acusaciones simplistas y sin sentido.

Solo como dato: CONACYT que encabeza María Álvarez-Buylla, otorgó entre 2019 y 2020, a Mariana Imaz Sheinbaum, hija de Claudia Sheinbaum Pardo, jefa de Gobierno de la CDMX, un monto total de $1, 012,436.734 por concepto de Subsidios para Capacitación y Becas.

Los más beneficiados con apoyo y becas para sus estudios en el extranjero son los que actualmente presumen ser de la 4aT: Claudia Sheinbaum, egresado de Lawrence Berkeley National Laboratory; Carlos (Universidad de Stanford) y Mireya (NASA Ames Research Center y Berkeley) Imaz G.; Imanol Ordorika (Stanford Gradúate School of education); Salvador Martinez de la Roca (Universidad de California Los Ángeles).

AMLO suma tres años, prometió acabar con la corrupción y es mentira, prometió detener a los corruptos y ni uno ha caído (a muchos los ha sumado a su gobierno), anunció que desde el primer día de su administración se acabaría la violencia y se le ve cada más cerca de los delincuentes, dijo que crecería la economía y llevamos tres años de recesión, mantiene en el cargo a ineptos como Lopez Gatell que se sabe ha presentado su dimisión al presidente y éste no la acepta para evitar públicamente que se equivocó en la forma en que ha dispuesto la atención a la pandemia.

Reducir los apoyos a la ciencia y la investigación como atacar a los formadores de programas de superación social es inaceptable.

Miles de vidas en el mundo han salvado la vida porque los científicos han otorgado herramientas para saber cómo actuar en caso de sismos, huracanes, inundaciones, pandemias, calentamiento global.

Los investigadores proporcionan esquemas para obtener mejores alimentos, comunicación, transportación. Experimentan en océanos, dentro del cuerpo humano, en el espacio sideral.

En estos días el telescopio Hubble puedo presentar nuevas y extraordinarias imágenes del espacio jamás antes vistas. Colocar este instrumento en el espacio tomó años y mucho dinero. Pero hay quienes lo comprenden y otros que con un populismo rampante cortan cabezas y oportunidades. Sin temor a equivocarme muchos de los amlovers han visto mermada su calidad de vida en estos tres años que en administraciones anteriores.

Les han quitado el seguro popular, el desempleo es histórico, la inflación (ajustes le dice AMLO) ha castigado los precios y tarifas de servicios, alimentos, combustibles. En materia de educación les cerraron guarderías y estancias infantiles, sus hijos están en desventaja y miles han sufrido de feminicidios y homicidios e incluso tragedias como las de la Línea 12 o inundaciones provocadas intencionalmente en “zonas pobres” para salvar a Villahermosa. Entonces ¿Qué es lo que defienden?