Carlos Ramos Padilla / @cramospadilla

El terreno electoral en el Estado de México está tomando un interesante vigor. Para quienes insisten y apuestan al fracaso y desaparición de la Alianza opositora están equivocados. Los nombres hasta hoy conocidos hablan de experiencia, madurez y resultados.

El PRI, que han ejercitado todos los mecanismos para enterrarlo, es el que muestra las mejores opciones. Tres mujeres destacan y son Ana Lilia Herrera, Alejandra Del Mora y Carolina Monroy. Están demostrando clase y categoría. Por su parte el PAN propone al exalcalde Enrique Vargas como su mejor opción.

Aquí los partidos políticos que integran a la Alianza Opositora tendrán una elección interna para proponer la candidatura idónea. Del lado opuesto Morena está entre napado y con serios conflictos internos.

Por un lado, han anticipado actos de campaña anticipados y fuera de la ley, mostraron su incapacidad de entendimiento y diálogo en su elección de consejeros, proponen a una fracasada candidata y además delincuente como Delfina Gómez y el grupo comandando por Higinio Martínez que ha aceptado la imposición presidencial mediática mente, en el vientre de los morenistas la irritación es sobresaliente. Hasta el momento hay dos opciones: gobernabilidad o aceptación del delito como mecanismo de legar son poder.

Lo insensato es abusar de la pobreza de la población prometiendo programas asistencialistas que solo arrebatan la dignidad de los votantes, pero no alivian la situación económica de la nación.

Delfina Gómez es la estampa de la corrupción, de la improvisación y de la ignorancia. Desde su protegida tribuna en la SEP los programas vitales fracasaron, canceló las escuelas de tiempo completo, usa las aulas con propósito de adoctrinamiento político.

Aun así, hacen cree que sabe administrar/gobernar. No hay que olvidar que, en las elecciones estatales del 2017, Delfina Gómez obtuvo 1 millón 802 mil votos, que representaron el 30.8 por ciento del total. Pero al paso de los meses la votación a Morena ha disminuido y no han podido mantener la preferencia.

Si así la tendencia continuará y las ocurrencias presidenciales se acentúan el resultado electoral para Morena es incierto.

Dadas las condiciones actuales del país, nadie está dispuesto a votar por una delincuente aun recibiendo dinero gratis por programas populistas. Los electores tendrán la opción de escuchar y saber elegir.

La demagogia ya será un desgastado esquema que descalificará a los expositores. Seré directo, Delfina Gómez, no puede, en serio no puede ofrecer honestidad, sus antecedentes la obligan. Y quiénes fueron víctimas de su extorsión entenderán que nada ganaron y sí mucho perdieron cuando desde la oficina de gobierno de Texcoco les saquearon sus recursos.