·         Según cifras del Inegi, la producción de vehículos en plantas instaladas en el país cayó 0.69 % interanual durante los primeros diez meses de 2025

·         La caída en la producción no solo afecta los números macroeconómicos; también impacta directamente en los trabajadores del sector

María Escalante García

La industria automotriz mexicana, uno de los pilares de la economía nacional, atraviesa un momento de preocupación. Según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la producción de vehículos en plantas instaladas en el país cayó 0.69 % interanual durante los primeros diez meses de 2025, acumulando un total de 3.38 millones de unidades.

Aunque el porcentaje parece modesto, la cifra encierra un mensaje inquietante: el sector automotriz mexicano —responsable de millones de empleos directos e indirectos— muestra signos de desaceleración justo cuando enfrenta un entorno internacional adverso. Las tensiones comerciales con Estados Unidos, principal destino de las exportaciones de autos nacionales, han comenzado a pasar factura.

A esto se suman otros factores que agravan el panorama: la incertidumbre regulatoria, los costos logísticos crecientes, la falta de incentivos gubernamentales para la innovación tecnológica y la lenta adopción de políticas que impulsen la transición hacia los vehículos eléctricos. México, que durante años fue considerado un imán para las inversiones automotrices, corre el riesgo de perder competitividad frente a países que ofrecen mejores condiciones de certeza y modernización.

La caída en la producción no solo afecta los números macroeconómicos; también impacta directamente en los trabajadores del sector, en las cadenas de proveeduría y en las economías locales que dependen de las armadoras. Cada vehículo que deja de producirse representa menos empleos, menos ingresos fiscales y menos dinamismo económico.

En lugar de consolidar su posición como potencia manufacturera, México parece estancarse en un modelo que ya muestra signos de agotamiento. Si el gobierno federal no actúa con rapidez —fomentando la inversión, modernizando los marcos normativos y defendiendo los intereses del país en el ámbito comercial—, la ligera caída de hoy podría transformarse en un desplome mayor mañana.

Vehículos ligeros

En tanto, la exportación de vehículos ligeros retrocedió el 1,45 %, hasta los 2,88 millones, mientras que las ventas en el mercado interno se elevaron un ligero 0,11 %, para ubicarse en 1,2 millones, según el informe del instituto autónomo.

El Inegi precisó que el 77,1 % de los vehículos producidos fueron camiones ligeros y el resto automóviles.

El reporte destaca un descenso del 16,3 % interanual en la producción de Volkswagen, cuyo sindicato amagó en agosto con una huelga, aunque no se llevó a cabo tras lograr un acuerdo de incremento salarial. También hubo reducciones interanuales en la producción de las plantas de Honda (-13,3 %), de Mazda (-10,7 %), de Stellantis (-8,7 %) y Mercedes Benz (-7,6 %).

Tan solo en octubre, la fabricación de vehículos ligeros en México retrocedió el 3,72 % interanual, hasta las 367.870 unidades. Mientras que la exportación en el décimo mes del año también cayó el 5,45 %, con 314.227 vehículos. Entre tanto, la venta interna se elevó el 5,99 %, hasta alcanzar las 129.736 unidades.

La industria automotriz mexicana, la más relevante del sector manufacturero, aporta alrededor de un 4 % al producto interior bruto (PIB) nacional y más de un 20 % al PIB manufacturero.

En 2024, la producción y exportación de vehículos ligeros en México creció más de un 5 %, lo que permitió hilar tres años consecutivos de crecimiento, tras los impactos de la pandemia de la covid-19 y la escasez de insumos.

El desempeño de octubre, se suma a la tendencia a la baja de septiembre y agosto, pero contrasta con los incrementos observados en junio y julio, meses en los que la producción avanzó el 4,89 % y el 2,36 %, respectivamente, pero también refleja que la industria sigue enfrentando una demanda interna débil y un entorno externo de incertidumbre comercial.

El Inegi precisó que los resultados provienen de los informes de veintidós empresas afiliadas a la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), así como de seis compañías no afiliadas, que en conjunto representan 39 marcas de autos producidos y comercializados en el país norteamericano.