El Ejecutivo federal tronó contra la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH), luego de que ésta afirmó que el proceso de consulta indígena y el ejercicio participativo sobre el Tren Maya no cumplieron con estándares internacionales.

En un pronunciamiento difundido por Presidencia, Secretaría de Gobernación, e INPI, sostuvo que la ONU-DH México no sólo perdió objetividad, sino que abonó a un clima de incertidumbre y de falta de respeto a la decisión que tomaron las comunidades indígenas.

“(Posición) válida y respetable desde luego, cuyo único resultado satisfactorio habría sido el rechazo del proyecto, lo cual no fue el caso. Con esta actitud se aparta de su misión de construir las condiciones para el pleno ejercicio de los derechos humanos”, sentenció.

“Expresamos nuestra preocupación ante las descalificaciones que han vertido diversos actores, en especial la ONU-DH México, pues prejuzgando sobre hechos futuros relacionados con el proyecto de desarrollo abonan a un clima de incertidumbre y de falta de respeto a la legítima voluntad que han expresado las comunidades indígenas”.

El Gobierno federal argumentó que los estándares internacionales que prevén y garantizan la consulta indígena son principios generales que los Estados deben adecuar a las realidades y particularidades de los pueblos y comunidades involucradas.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here