- Minab: 153 niñas que no volverán a casa.
Por Rubén D. Arvizu
El 28 de febrero de 2026, quedará grabado en la memoria de la humanidad-o, al menos en la de quienes aún conservan memoria y conciencia-como el día en que 153 niñas fueron masacradas en una escuela primaria en la ciudad de Minab, en el sureste de Irán, víctimas de un ataque ordenado por el ocupante de la Casa Blanca y ejecutado junto a Israel en nombre de una supuesta seguridad nacional, que no es más que una desesperada cortina de humo para tapar los archivos de Epstein, la corrupción de Netanyahu y las múltiples investigaciones criminales que asfixian a Trump.
153 niñas que llegaron esa mañana a su colegio, con sus mochilas, sus cuadernos y sus sueños.
Mientras sus cuerpos aún no han sido rescatados completamente de los escombros, Trump aparecía ante las cámaras, a las 2 de la mañana desde Mar-A- Lago, con gorra beisbolera luciendo en grandes letras “USA”, balbuceando incoherencias, repitiendo las mismas palabras con cara de desvelado, diciendo que los militares caídos estadounidenses,– hasta ese momento, tres soldados y varios heridos–, serán “recordados con mucho cariño” y que “así son todas las guerras”. El mismo hombre que se autoproclama presidente de la paz, y que sigue exigiendo, sin pudor, ni vergüenza el premio Nobel de la Paz
La obscenidad de esa imagen no puede describirse en ningún idioma. Pero hay algo más que el mundo debe saber y que los grandes medios están tardando en decir con claridad según reportes del Wall Street Journal, Axios y confirmado por The Guardian. La inteligencia artificial fue utilizada por el mando militar estadounidense para seleccionar objetivos en esta operación. Incluyendo, presumiblemente, la escuela de Minab. La misma tecnología que promete “optimizar la guerra.” La que sus creadores intentaron proteger con términos de uso que prohíben explícitamente su aplicación para fines violentos. La misma que el secretario de defensa, Pete Hegseth, exige usar “sin restricciones “, acusando a quienes se niegan, de “arrogancia y traición”.
Cuando la inteligencia artificial selecciona objetivos y el resultado es una escuela llena de niñas, no estamos ante un error tecnológico. Estamos ante un crimen de guerra con algoritmo incluido. El gabinete más inepto, corrupto e irresponsable que jamás ha ocupado Washington, aplaude a Sam Altman, CEO de Open AI, quien ya firmó acuerdo con el Pentágono para reemplazar a Anthropic y su modelo Claude, quienes se negaron a participar en esto.
El negocio de la guerra no de detiene, ni la democracia estadounidense que este 4 de julio conmemora 250 años como nación. Ese faro que alguna vez iluminó al mundo sigue apagando sus propias luces a un ritmo que no es posible ignorar. Casi al mismo tiempo, se habla abiertamente de impedir las elecciones de medio término de noviembre de 2026. Un hombre acorralado por investigaciones por archivos comprometedores, por su propio historial, decidiendo que la única salida es no dejar que el pueblo vote.
153 niñas no podrán opinar al respecto. Nosotros sí podemos. Y tenemos la obligación moral de hacerlo. -escribiendo, denunciando, comunicando, exigiendo cuentas – antes de que la oscuridad nos envuelva por completo.













