- En la Cumbre Latinoamericana sobre Drogas destacaron que México anteponga su soberanía frente a la intervención de agencias internacionales para combatir al narco
Judith Sánchez Reyes
A unos días del arribo del presidente Andrés Manuel López Obrador a Cali, Colombia, especialista reconoció la política de soberanía implementada en su gobierno como estrategia para combatir al narcotráfico.
En el primer panel de la Conferencia Latinoamericana y del Caribe sobre drogas para la vida, la paz y el desarrollo, la directora de Pensamiento de Amazonía, Estefany Ciro, destacó el hecho de que México establezca una «política soberana» que impida la intervención de otros países, como Estados Unidos, a través de la DEA, para contrarrestar la presencia y el poder del narcotráfico.
Indicó que es una acción algo que cobra gran importancia y puede ser un ejemplo para los países andinos que traen arrastrando el flagelo del narcotráfico y sus consecuencias.
«Un segundo punto que es importante resaltar es lo que está haciendo México, pues México estableció una política muy soberana en términos de la intervención de las agencia de Estados Unidos, como la DEA y otras organizaciones (…) México planteó la decisión soberana de ‘lo que interviene en el país son las fuerzas del país’, y hay un control sistema el impacto de la DEA y de otras organizaciones; esa es una política soberana que también recomienda la Comisión de la Verdad», expuso.
Incluso, dijo que, acciones como la iniciativa Mérida, en vez de contrarrestar al narcotrafico, incrementó la violacion de derechos humanos en el sexenio del panista Felipe Calderón Hinojosa.
«Venimos de una guerra contra el narcotráfico de Felipe Calderón con la invención de la Iniciativa Mérida, con la que se disparó la violacion de derechos humanos en México», apuntó.
En esta Cumbre Latinoamericana, representantes de 15 países de América Latina y El Caribe, mediante el intercambio de opiniones y experiencias,
buscan revirar la estrategia contra el narcotráfico con un nuevo enfoque que brinde soluciones reales las cuales no solo deben centrarse en su prohibición, sino de brindar a las comunidades una transformación territorial, es decir, con servicios, como educación salud y vivienda, que les genere oportunidades de crecimiento.

El foro es el punto de partida de un proceso multilateral para promover un nuevo enfoque que tome en cuenta aspectos desde la promoción de un diálogo sobre el uso ancestral y tradicional de la hoja de coca, en su forma natural, privilegiar el enfoque de derechos humanos y diferencial, hasta la salud pública, justicia social, respeto al medio ambiente y la sustitución de cultivos.
Se espera que esta cumbre sea el inicio de un proceso regional de diálogo y participación basados en el principio de responsabilidad común y compartida, que sea ejemplo para la comunidad internacional con una nueva visión que anteponga la vida, la paz y el desarrollo por encima de la guerra.
Entre los países participantes en esta cumbre están
Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela, entre otros,
Tambien hay presencia de Países Observadores para que ofrezcan soluciones al proceso de construcción de un nuevo enfoque en el abordaje del tema de las drogas y sus implicaciones.
Las conclusiones de la Cumbre Latinoamericana sobre Drogas las compartirán el proximo sábado, en el Centro de Convenciones Valle Pacífico, los presidentes Gustavo Petro Urrego y Andrés Manuel López Obrador, de Colombia y México, respectivamente.














