· Egresados de la Universidad para el Bienestar Benito Juárez, exigieron la entrega y validación de sus títulos profesionales
· Denunciaron que dicho trámite permanece detenido desde hace años sin una explicación clara por parte de las autoridades educativas
María Escalante García
Una decena de egresados de la Universidad para el Bienestar Benito Juárez (UBBJ), sede Cuauhtémoc, se manifestó a las afueras de Palacio Nacional para exigir la entrega y validación de sus títulos profesionales, un trámite que, denunciaron, permanece detenido desde hace años sin una explicación clara por parte de las autoridades educativas.
De acuerdo con los inconformes, hay casos en los que el retraso supera los tres años, tiempo durante el cual se han visto imposibilitados para ejercer legalmente la profesión para la que se formaron. Esta situación, señalaron, no solo frena su desarrollo profesional, sino que los mantiene atrapados en empleos informales o mal remunerados, pese a contar con estudios universitarios concluidos.
Los egresados acusaron que la falta de títulos y cédulas profesionales les ha cerrado oportunidades laborales, concursos públicos y procesos de contratación donde el documento es un requisito indispensable. A ello se suma la incertidumbre jurídica sobre la validez de sus estudios, lo que contradice —dijeron— el objetivo de la UBBJ de garantizar el derecho a la educación y mejorar las condiciones de vida de sus estudiantes.
Durante la protesta, los manifestantes hicieron un llamado a la Secretaría de Educación Pública y a las autoridades responsables del programa de Universidades para el Bienestar para que agilicen los procesos administrativos y ofrezcan una solución definitiva. Advirtieron que, de no haber respuestas, continuarán con las movilizaciones para visibilizar un problema que afecta a cientos de egresados en distintas sedes del país.
Decepción
“Me siento muy deprimido (…) muchas veces me he querido decir que la vida sigue, pero ha pasado mucho tiempo, son daños irreparables hacia mi persona, a mi proyecto de vida. Soy un profesionista que quiere proyectar hacia más cosas de lo que estoy haciendo actualmente, (trabajo) en un call center, estoy precarizado…”, compartió Rodrigo Torres, egresado de esta institución.
Los egresados que participaron en esta protesta refirieron que, aunque en distintas ocasiones han pedido apoyo a las autoridades de las UBBJ, no han recibido respuesta.
Este jueves, llegó al lugar representación de la Secretaría de Educación Pública (SEP) quien les ofreció una mesa de trabajo en la dependencia, y aunque aceptaron el encuentro, dijeron tener muy pocas expectativas porque hace dos años atrás ya se habían sentado con el mismo funcionario.
Consecuencias
Con 60 años de edad, Enoch Rodríguez es egresado de la Universidad del Bienestar Benito Juárez, sede Cuauhtémoc en la Ciudad de México. Aunque ya contaba con estudios en administración por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en 2020, por sugerencia de su hijo, decidió inscribirse a esta institución educativa para cursar la carrera de derecho y poder aspirar más adelante a un mejor empleo.
“Los últimos cuatro meses de mi servicio social estuve en Palacio Nacional defendiendo al expresidente (López Obrador) en materia electoral. Yo estuve en el INE porque me mandaron para su defensa e hicimos un buen trabajo, salimos con muy buen agradecimiento de la Consejería Jurídica de la Presidencia”, recordó Enoch.
Debido a su buen desempeño, la Consejería Jurídica lo invitó, junto a otros egresados de las UBBJ, a que se sumara a trabajar en la atención telefónica a la población. “No pudimos entrar porque cuando llegamos, aunque cumplíamos con todo, no teníamos ni siquiera la constancia del término de estudios”, lamentó.
Después, en Palacio Nacional le asignaron acompañar trámites jurídicos y legales cuando llegaban quejas o denuncias, y le dieron la oportunidad de quedarse a laborar permanentemente, pero de nuevo su sueño se truncó.
“No había otras plazas donde no requirieran el título y cuando a mí me lo comentan fue una decepción porque estaban negándome un documento del cual me hice acreedor”, recordó Enoch.
Pensó que, si pedía una constancia de término de estudios, ese documento podría ayudarle a conseguir el empleo porque ahí se informaría que los estudios se concluyeron y solo estaba en trámite el título y la cédula, pero tampoco fue una opción.
Finalmente, recalcaron que no piden privilegios, sino el cumplimiento de un derecho básico: recibir el título profesional que acredite formalmente los estudios que ya concluyeron y que les permita dejar atrás la precarización laboral en la que, aseguran, los ha sumido la falta de voluntad institucional.