• México ha perdido mucho: Cristian García
  • La Suprema Corte decidirá sobre el tema

Juan García Heredia

La asociación civil Protección de Cultivos, Ciencia y Tecnología (PROCCYT) alertó que prohibir la liberación de maíz genéricamente modificado en fase comercial atenta contra el espíritu de la Ley de Bioseguridad de Organismos.

Tal información fue divulgada a propósito de que dicho tema está por resolverse en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

La PROCCYT indicó que “ocho años han pasado desde que se inició el juicio que ha tenido por efecto cancelar la posibilidad de sembrar maíz genéticamente modificado en México; desafortunadamente en nuestro país, los mitos sobre estas semillas han logrado generar confusión y esparcir argumentos falsos y desproporcionados”.

En México hemos perdido muchos años en discusiones ya superadas a nivel mundial, señaló Cristian García de Paz, Director Ejecutivo de PROCCYT. La adopción de la biotecnología avanza en el mundo a pasos agigantados, mientras que en nuestro país, continúa un falso debate donde los que más pierden, son los agricultores y la cadena productiva mexicana.

De acuerdo con dicha agrupación, el área mundial de cultivos biotecnológicos se ha multiplicado por 112, pasando de 1,7 millones de hectáreas en 1996 a 190,4 millones de hectáreas en 2019, de las cuales 60,9 millones son de maíz; es la tecnología más rápidamente adoptada de los últimos tiempos. México sigue quedándose atrás.

Las condiciones para adoptar esta tecnología están dadas en nuestro país, asegura García de Paz; la ley prevé incluso los criterios y las zonas donde está impedida su liberación, protegiendo con ello la biodiversidad mexicana y minimizando los posibles riesgos. En 2016, puntualmente el Segundo Tribunal Unitario en su sentencia señaló que «la liberación de un OGM en programa piloto con la adopción de medidas de contención, al igual que una liberación experimental, no representa un riesgo para la diversidad biológica ni para la salud humana.»

Por otra parte, la PROCCYT indica que la prohibición de liberar maíz genéticamente modificado en fase comercial, atenta contra el espíritu de la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados y de la medida cautelar, de preservar el derecho de los gobernados de acceder a la biotecnología, puesto que el fin último de la Ley es llevar a cabo la cadena de solicitudes de permisos en fases experimental y piloto para con ello poder llevar a cabo la liberación en fase comercial de maíz genéticamente modificado.