• Los recursos de la UMSNH son del pueblo

José Cruz Delgado 

Las autoridades universitarias celebraron los 109 años de la grandeza de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, ahí, la rectora Yarabí Ávila González, lanzó un fuerte pero emotivo mensaje que sacudió la conciencia hasta de los más apáticos, fue un bombazo que sin duda sacudió los cimientos de Palacio de Gobierno y del Congreso del Estado.

Hizo mención a lo que llamó el rectorado ardiente de Eli de Gortari, una controversia que sacudió la casa y una nueva Ley Orgánica volvió a proclamar la autonomía universitaria, una autonomía que jamás ha sido un adorno.

Después de casi cuatro décadas sin una Ley Orgánica nueva y de medio siglo de rezago legislativo, esta comunidad tuvo el valor de enfrentar lo que otros evitaron, sin importar el costo político. La comunidad nicolaita respaldó la decisión, arropó cada proceso, y el Consejo Universitario, actual y anterior, estuvo a la altura de la hora, dijo.

El ex rector Eli de Gortari, defendió una universidad crítica, científica y democrática, pagó el precio de las ideas incómodas, hoy el pensamiento crítico tiene casa, Estatuto y garantía constitucional.

Frente a la comunidad nicolaita, la rectora sostuvo que, sería deshonesto pintar este tiempo como un camino llano, al referir que hubo presiones desde los poderes, hubo la tentación de convertir a la Universidad en instrumento de agendas ajenas, hubo quien creyó que una institución con presupuesto debía pagarlo con obediencia. Hubo también resistencias legítimas dentro de nuestra propia comunidad, voces que pidieron más diálogo y más garantías, y que el debate universitario nos obligó a escuchar. Frente a todo ello, «esta Rectoría eligió siempre la misma respuesta: la ley, la razón y la palabra», subrayó. 

Se acerca la hora de entregar las y quiero decirles en tres frases lo que una rectora aprende en casi cuatro años. La primera, las instituciones se parecen a las piedras de una catedral; quien las coloca rara vez contempla la bóveda, pero cada piedra la sostiene; la segunda, la libertad se cuida a diario, y la tercera, ningún poder legítimo teme a una universidad libre», remarcó. 

Tiene razón el Reyes Galindo Pedraza, la autonomía universitaria es una conquista histórica e inalienable para quienes se han formado en sus aulas, la autonomía no es un privilegio corporativo ni un salvoconducto, ni más bien la garantía constitucional para pensar con libertad, investigar sin ataduras y enseñar sin dogmas ni presiones. 

La política universitaria debe tener un sentido republicano y ser de manera estricta la más noble e institucional, que ejerza la gobernanza, la deliberación y el autogobierno con el único objetivo de profundizar en el bienestar integral de su comunidad y en el fortalecimiento de la educación pública, se debe pues, blindar a nuestra Universidad de politiquería, de intereses menores y de agendas externas.