• Alarmante violación de derechos humanos en México.

José Cruz Delgado 

Los partidos políticos en Michoacán empezaron a aceitar sus maquinarias electorales rumbo a las elecciones del dos de junio. Por una parte, el Partido Verde en el estado conformó la estructura interna del grupo político en la entidad, en busca de generar una mayor consolidación de la agenda y estructura verde.

Su líder Ernesto Núñez Aguilar dijo que a sólo unas semanas de que arranque el proselitismo, “ya está todo armado”, de forma que se tiene previsto contender en 40 municipios con candidatos propios para cargos locales de elección popular y donde trabajarán en candidatura común, mientras que en coalición también se tienen identificados los perfiles.

Asegura que el PVEM tiene una construcción tan sólida, que el reto que tiene enfrente no sólo es viable, si no fácil de alcanzar porque la gente los conoce, conocen su trabajo y saben que «sabemos hacer campaña, campañas de verdad, de casa por casa, pero sobre todo que damos resultados y no traicionamos la confianza que nos depositan en las urnas».

ALARMANTE LA VIOLACIÓN DE DERECHOS HUMANOS EN MÉXICO… El Grupo Integral de Derechos Humanos (GIDH) «Lex-magister consideró como de alarmante la violación sistemática de Derechos Humanos en México, incluidas la violencia criminal extrema, abusos contra migrantes, violencia de género, ataques contra periodistas y defensores de derechos humanos, tortura, desapariciones y ejecuciones extrajudiciales.

La agrupación señala que es habitual en el país que policías, fiscales, soldados, marinos y guardias nacionales usen la tortura para obtener información y confesiones. 

El doctor en derecho Jesús Rey recordó que un grupo de trabajo de la ONU sobre Detenciones Arbitrarias visitó México en septiembre pasado y expresó su preocupación sobre que, «la detención arbitraria sigue siendo una práctica generalizada en México y con demasiada frecuencia es catalizadora de malos tratos, torturas, desapariciones forzadas y ejecuciones arbitrarias».

Por si esto fuera poco, miles de personas desaparecen cada año en México y las autoridades suelen no tomar medidas básicas para buscar a personas desaparecidas, por lo que las familias afectadas tienen que auto-organizarse y generar grupos de búsqueda para tratar de ubicar a sus seres queridos.

Aunado a este panorama, el actual proceso electoral en México podría tener graves consecuencias ante esta violación sistemática a los derechos humanos, sumado al interés de grupos de la delincuencia organizada que se han manifestado al amenazar y, en algunos casos atentar contra las vidas de personas que buscan algún puesto de elección popular.