Tras la pandemia de Covid-19 que ha obligado en México con el cierre de empresas y guardar la sana distancia, la situación de la extrema pobreza podría crecer del 11.1 a 15.9 por ciento, los principales estados afectados serían Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Veracruz y Tabasco, según las proyecciones de la CEPAL y la FAO.

En la presentación del informe “Como evitar que la crisis del Covid-19 se transforme en crisis alimentaria”, la responsable de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Alicia Bárcena, enfatizó que es necesario establecer el llamado Ingreso Básico de Emergencia y un Bono contra el Hambre en transferencias bancarias, vales o entrega de alimentos en especie para la población más vulnerable para los próximos seis meses.

“La pobreza en México alcanzaría 19.4 millones de personas en el 2020, las estimaciones de la CEPAL, nos dirán 47.1 por ciento, la mitad, de estas zonas rurales”, expresó.

En su participación, Julio Berdegue, representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura  en América Latina y El Caribe, comentó que no actuar de manera temprana ante la pandemia, habría un retroceso importante en la lucha contra el hambre.

También puntualizo las zonas demográficas en donde México se vería más vulnerable; “el sureste mexicano es donde tenemos los altos niveles de pobreza, ahí va la vulnerabilidad de familias y las comunidades es mucho mayor, su capacidad de aguantar más días sin tener ingresos, sin tener ventas, sin trabajo es mucho menor, ahí es donde veremos los impactos”, expresó.