Miguel Ángel López Farías

Para los que tuvieron oportunidad de escucharlo o verlo, seguro recordarán al de Piedras Negras, Coahuila, Don Pedro Ferriz Santacruz, que con su potente voz lanzaba aquella frase: “y la pregunta de los 64 mil pesos es…”, programon de los 70’s que llegaba a todos los hogares mexicanos en donde el conocimiento y las habilidades de los concursantes brillaban, ese espacio era un derroche de cerebros.

Don Pedro sabía cómo aplicar suspenso y poner nerviosos a todos… pues en un remedo de nuestros tiempos, a un colorido político se le ocurrió lanzar una pregunta, que tiene más de mañosa que de bien intencionada:

“Estaría usted de acuerdo en que se les enjuicie a los expresidentes ?”… el guionista de esta bufonada fue corregido por unos más estudiados y en un intento por hacerla decorosa terminaron haciendo más bolas a los espectadores, la interrogante parece ser inspirada por la chimoltrufia, ¿el resultado? Un bodrio indigesto que dice así: “¿Estás de acuerdo o no en que se lleven las acciones pertinentes con apego al marco constitucional y legal, para emprender un proceso de esclarecimiento de las decisiones políticas tomadas en los años pasados por los actores políticos encamonado en garantizar la justicia y los derechos de las posibles víctimas?”… y se deberá contestar con un sí o un no, seamos honestos, ¿realmente le entendió usted?  

Pues bien, esta lindura laberíntica que intentan se parezca a un modelo de juicio a ex mandatarios es por mucho uno de los engaños más burdos que su promotor le haya recetado a su borregada, pero el chiste deja de serlo cuando nos asomamos a los costos del capricho, 580 millones de pesos, un dineral que bien podría ser utilizado en… acertó, compras de medicinas para niños con cáncer…

580 millones para una consulta que le garantizó será un rotundo fracaso, debido a que se ha dicho muchas veces, no posee ningún fin vinculatorio, es de “salva” y solo servirá, por su ineficacia, para que el de palacio arremeta nuevamente en contra del INE, pretendiendo, ahora sí, por la vía de una reforma constitucional exterminar a los consejeros que nomás no le dan la razón.

La pronosticada decepción del 1 de agosto, será aprovechada por el mandatario para terminar de declararle la guerra a Lorenzo Córdova y compañía, su objetivo es desarmar a el actual INE y convertirla en una máquina a modo de la 4T con miras al 24.

Mientras, sigamos masticando este absurdo que no es legal y tiene mucho de maniqueísmo político, sumado a la acostumbrada dosis de derroche de millones a una nada.