Miguel Ángel López Farías

“Hechos, no palabras”… así cierra el presidente sus spots sobre el tercer, o ¿cuarto?  ¿el sexto?, ya me perdí, Informe de gobierno. Sus líneas me hacen recordar a foxilandia, un México maravilloso, respirable, sin problemas. Escuchar al mandatario es masoquismo puro, duele el estómago.

Pero la terca realidad nos grita otra historia, revisemos solo lo que los medios refieren el día de hoy (esto confirma por qué el presidente nos odia).

Estas son las portadas del día jueves 26 de agosto.

EL SOL DE MÉXICO: CIERRAN BANCOS 438 sucursales en un año.

Mueren 368 mil personas de enero a marzo, el INEGI reporta casi 170 mil más que el mismo periodo del año anterior, coincidiendo con la segunda ola de COVID.

EL FINANCIERO: se tiene la peor caída de la actividad económica en 13 meses (INEGI), ganadería, construcción y minería las más afectadas.

REFORMA:  se desborda 151% gasto en “Dos Bocas”. El costo es casi dos veces al gasto ejercido al sector salud, pasa de 45 mil mdp a 113 mil mdp.

EL UNIVERSAL: mexicanos se llevan 6 mil 939 millones de dólares al exterior. Tercera ola de contagios e incertidumbre por la inflación provocaron la salida de capitales.

EL ECONOMISTA: la inversión en cartera registró una salida de 12 mil 573 mdd en primer semestre.

CRÓNICA: ¡De enero a marzo 166 mil muertes en exceso!

LA RAZÓN: Murayama, tuvieron más votos partidos que defendieron autonomía del INE.

Y algo así ocurre todos los días ,con una cascada de titulares informativos, claro, existen los que no desean incomodar al de Palacio y le dan hilo al show de las mañaneras, lo que indique el patrón, pero el antídoto para las mentiras descansa en un país que vive una realidad muy diferente a la de la “cuatro te”, un México que se revuelca entre el poder de un narco partido y sus ramales de violencia, con tasas de desempleo brutales y de una cascada de muertes, muchas por las balas y muchas por que fueron abandonados por un sistema de salud al cual se le quitó el dinero para dárselo a los conocidos  monumentos al EGO de un aeropuerto y una refinería.

“Hechos, no palabras”… y a usted ¿no le duele el estómago al escuchar eso?