Miguel Ángel López Farías
México, país de los milagros diarios, si no, dígame, cómo le hace para sobrevivir ante las alzas en la gran mayoría de productos, ¿Huevo? 40, 42, 45 o hasta 50 pesos el kilo, ¿Tortillas? ¿20, 22 y hasta 30 pesos en algunas regiones del país? Azúcar, leche, jabón, pasta, verduras, pollo, latas, agua.
Las llagas en los bolsillos por la exposición de la inflación son dolorosas.
Preguntemos a nuestras aguerridas amas de casa y tendremos el mejor balance de ingresos y gasto, ahí están todas las respuestas del cómo hacerle con los bajos salarios para darle de comer a toda la familia.
50% de escalada parejita se da en alimentos… hagamos cuentas (agradezco a la ONG OXFAM por las cifras).
En el país tenemos 44 millones de personas viviendo en pobreza de las cuales 8.5 los encontramos en el casillero de la pobreza extrema, la inflación ha llegado al 7.82%… un nivel no visto en décadas.
De nada sirven los aumentos salariales al mínimo si los niveles de los precios de los productos no bajan, eso lo sabemos, solo que el problema es mucho más profundo, ya que la desigualdad social es la que tritura a los más pobres, pues de todo el universo de riquezas generadas, a los más necesitados no les toca, de cada 100 pesos de esa riqueza creada, 21 van a parar a los bolsillos del 1%, o sea, a los millonarios, y solo 40 centavos son arrojados al 40% de los mexicanos, los más pobres…
El pobre sigue y seguirá siendo pobre mientras en este gobierno no se decidan a cambiar las reglas de la distribución de la riqueza y eso ocurre por la inequitativa captación de impuestos… lo diré suave, el enemigo más grande los pobres es este gobierno, uno falaz, pues no ha querido aplanar el piso, ¿Cuáles son las redes de recaudación tributaria? Quitarles más dinero a los trabajadores y poco a los que más tienen. Ahí le va el ejemplo.
Durante la pandemia muchos perdieron sus empleos o dejaron de tener ingresos suficiente para el día a día, pero no dejaron de pagar impuestos tales como el IVA, el del trabajo (ISR) y el IEPS (impuesto especial sobre productos y servicios) ese que paga por la gasolina – dijeron que bajaría a diez pesos- o el uso de su celular… ¿Han bajado? No.
La frase de «primero los pobres» ha terminado siendo «primero los ricos», pues la mano de hacienda sigue tratando con delicadeza a los mexicanos que tienen más de 500 millones de pesos, mismos que contribuyen con el 0.3% de la recaudación total y las empresas pagan entre el 1 y 8 % de impuestos.
¿Se imagina usted que hacienda colocará un valiente gravamen a las grandes fortunas, uno del 5%? La recaudación en un solo golpe sería de 270 mil mdp… con esto se podría aumentar el gasto en educación o en salud en un 40%. Y si piensa que es imposible, en gobiernos como el de Argentina o Colombia ya lo hacen… y son de izquierda.
El paradigma nacional descansa en que a este gobierno no les interesa que los pobres dejen de serlo o que los ricos paguen más, sino que las «mulas » de la clase media y los ejércitos de asalariados sean la gran ubre que aporte a las arcas. El pobre es un negocio electoral y es utilizado en el romántico discurso de que ahora sí, primero ellos. Los números nos dicen todo lo contrario… si no, pregúntele a su bolsillo.












