Miguel Ángel López Farías

Si anda usted necesitado de dinero, algo muy común, y recurre a un préstamo: cuidado ¡La desesperación nos puede hace cometer fallos terribles! Resulta que, por medio de redes sociales, aparecen algunas aplicaciones que le prometen darle dinero a plazos muy atractivos e intereses bajos.

Usted, le pone el dedo a la aplicación para saber un poco más y en ese momento inicia la pesadilla, un supuesto asesor en chat le solicitara información ya como una fotografía de su credencial de elector y de alguien más, números telefónicos y así la trama es que usted sienta que la cosa es seria, le enviaran supuestos códigos que le irán convenciendo de que son formales…

La aplicación está muy bien hecha, se asemeja a un crédito bancario… le pedirán una tarjeta para hacerle el depósito de la cantidad que solicito, así como una cuenta distinta para que usted haga sus pagos semanales o quincenales… hasta ahí usted podría pensar que no pasa algo, pero viene lo interesante… si por alguna razón no desea continuar por aquello de negarse a dar sus datos bancarios… no importa, en el momento que usted dio su número de teléfono celular, un moderno sistema de hackeó se hizo de todos sus datos, de sus contactos… de archivos fotográficos, todo lo que usted tenga en el celular pasará en automático a una base de información que le permitirá a sus operadores comenzar a extorsionarlo… pero ojo, usted puede pensar que bastaría con cambiar de celular y de número, no, la cosa no es así… lo van a transar por la vía de sus conocidos… de toda la lista de contactos, a ellos les comenzará la lluvia de mensajes, le acusaran de ser un defraudador, pederasta, violador….

¿Qué le cuento? Harán que usted se vea en la última instancia de pagar por lo que le piden… la única ventaja seria que usted esté libre de todo pecado, pero si en su aparato móvil posee información muy privada, ahí si… le harán dudar, lo harán sufrir.

“PEPE CRÉDITOS”, así se llama, varios han caído, lo ven atractivo, prometen no buro de crédito, no castigos por pagos adelantados, el paraíso… y zaz, caen. Una de estas víctimas me comentaba que ya no solo es un extorsionador, sino que una red de ese tipo de casa de créditos está atacando, día y noche…

A los contactos telefónicos les han hecho llegar fotos comprometedoras, conversaciones delicadas… de terror. Tanto las áreas de la policía cibernética de la secretaria de seguridad ciudadana local y federal están ocupadas en ello, pero sumamente limitadas… aconsejan no hacerles  caso, no caer en estos fraudes… algo que se antoja difícil en estos tiempos de desesperación económica… por cierto, se sabe que esas empresas son asiáticas ,chinas para acabar pronto y poseen tecnología realmente poderosa… para sacarle muchos billetes y muchos sustos.