Miguel Ángel López Farías

No es raro, en lo absoluto extraño el que el presidente dirija sus misiles a el INE o al Tribunal electoral (TEPJF). Amenazar con desmantelarlos está en su guion, y se potencia con la fecha del 10 de abril y lo de la revocación de mandato, un puerto absolutamente incierto y si me apuran, de triste pronóstico. Pero el meollo no es solo lo que se viene en temas de revocación, sino de la madre de todas las batallas, la del 24. 

Pensar que en palacio no arrastran el lápiz para que la aduana electoral sea bien librada, es pecar de ingenuos… se trata del partido de su vida, la del mandatario y ello incluye el que busquen amañar el encuentro, colocar a modo a los árbitros y como en los toros, mandar al coso a un burel bien rasurado para que el torero se pueda lucir sin que la bestia lo ponga en peligro.

El INE y TEPJF poseen el blindaje de la autonomía lo cual representa un estorbo para la 4T, exterminar a el cuerpo de consejeros o de jueces es la meta (así lo planteó -instalado en sicario- Mario Delgado, dirigente de Morena) y solo bajo el control de la 4T, este órgano electoral podrá funcionar para cumplir con la buscada perpetuidad del proyecto del presidente.

Impulsar una reforma electoral por la vía del congreso está en el tablero, y que implicará enormes dosis de desgaste entre los partidos políticos (sobre todo para la oposición) pues ellos, representados en la Cámara de Diputados serán sometidos a la mayor de las presiones por parte de presidencia y no se exagera si se advierte la posible extinción de los enemigos del presidente…

Pues el siguiente paso, con un INE “succionado” por este gobierno, operará con consejeros “alineados” en el desmantelamiento de principales partidos de oposición de la 4T… o los tribunales electorales resolviendo en contra de los partidos contrarios a Morena.

Muchas cosas antes podrían suceder, pero ese puerto es posible, con un daño brutal para la democracia, significando el regreso a el control de un solo partido político, a el viejo esquema del PRI caciquil y sin contrapesos, cuando toda voz contraría al poder era borrado de la faz de la tierra.

Esa es la genética en este movimiento y todo indica, porque así lo vienen gritando, que molerán a palos a quien ose interponerse en este intento de maximato presidencial.