Miguel Ángel López Farías

Enrique de la Madrid lo describe así: “el PRI tiene más votos que prestigio…” el 17 % de preferencias lo hace un instituto que ni está muerto, ni está vivo… solito no da batalla. La 23a asamblea celebrada el sábado pasado da cuenta de lo putrefacto de este instituto, encabezado por Alejandro Moreno, personero de Enrique Peña Nieto y encargado de no molestar al inquilino de Palacio.

Dicha asamblea sirve para recordarnos el penoso papel de un partido que le ha servido al mandatario para alimentar la llama del discurso de los “neoliberales y corruptos del pasado”, una narrativa que se autogestiona por un tricolor inocua, laxa y francamente risible.

Y el problema no son los militantes y aquellas mujeres y hombres que aún mantienen las banderas de dignidad de su instituto, sino la dirigencia de un personaje que huele a encargado de despacho de presidencia, “Alito”, le ha hecho mucho daño a su propio partido, dirigiéndolo a la extinción, y fungiendo como espejo de lo que en el PAN también ocurre, organizaciones representadas en la cabeza por simuladores, agazapados, Alito y Marko Cortés, para no hacer estallar la serie de expedientes sobre nombres embarrados en cochupos que sin duda tiene bajo llave Andres Manuel.

Pero el caso del PRI resulta patético, pues es tiempo en que allá dentro, no se han atrevido a tomar con fuerza un cambio en su dirigencia, acostumbrados a una inservible institucionalidad y equivocada lealtad, es que van dejando fallecer a una fuerza política que podría convertirse en referente, en verdadera oposición, en una voz que contrarreste a la locura cuatroteista… pero no es así , las ideas trasnochadas de un Alito que simula enfrentarse a el hombre de palacio le van restando votos y le han ganado el que en distintas encuestas más del 50 % de la gente tenga opiniones negativas en contra de ellos y el mal chiste surge cuando es el mismo presidente el que más se ha encargado de recordarle a los ciudadanos que el Revolucionario Institucional es el demonio mismo ,aunque el PRI ya no gobierne en gran parte del país… un guion chafisima, pero que le ha funcionado muy bien al jefe de propaganda de Palacio.

Pero una cosa no debemos perder de vista, en el PRI cohabitan los políticos más abusados de la fauna nacional, verdaderos “animales” en materia de estrategias, mujeres brillantes y hombres con la suficiente experiencia como para escribir toda una biblioteca sobre el cómo se debe gobernar, ahí están, callados, esperando su turno… pero mientras en las oficinas del CEN continúe Alito y su séquito, el PRI sólo tendrá un amo: Andrés Manuel López Obrador.