Miguel Ángel López Farías

Lo dije durante la campaña por la presidencia, lo sostengo: AMLO es el político más astuto, zorruno, hábil para manejar una agenda que se mueve a sus pies, no ha habido proceso electoral en donde no haya marcado las líneas de un guion digno de los Oscar región cuatro, digo, de la Cuarta, desde el «cállate chachalaca», hasta primero los pobres, pasando por la mafia del poder y todo un perlario de frases que suman una las páginas más colorinches de la política mexicana.

AMLO era un genio en campaña, capaz de hacer llegar mensajes inverosímiles como la de acabar con la corrupción un día después de su toma de protesta y que fueron aplaudidos a rabiar por sus seguidores, aunque fueran irreales en un país que se levanta y duerme bebiendo del pocillo de la transa, así con los abrazos y no balazos y el más largo etcétera.

El presidente AMLO sigue en campaña y ahora con todo el poder que confiere la investidura se potencia sus mensajes, como la manera de ir generando cortinas de un humo muy espeso que cubren la cruda realidad, esa que nos muerde con dientes de desabasto de medicamentos, incisos que arrancan la piel de la economía en una negada parálisis pero que cada día arroja más desempleados, colmillos que se llenan de sangre de niños que caen producto de las balas de narco en una relevación de que el control de la seguridad es solo una frase por parte del Estado, pero que en sus usos solo es invitada en una de las bodas de la familia del Chapo.

El mandatario hace uso de ese recurso, atrae la atención con rifas del avión, con pasear a un personaje como Evo Morales y después pedirle que se vaya antes de que los gringos le extiendan un pasaporte a alguna prisión de Texas.

El presidente invoca a la creatividad y ahora presenta la idea de cancelar los puentes de los días feriados… ¿Dónde quedó la angustia por la crisis de inseguridad en el país? ¿Los chavos muertos en Uruapan? ¿Los casos de niños con cáncer y el atorón en el abasto de medicamentos?…¿Quién se asoma a la boda de la hija del Chapo en Culiacán, evento que tuvo como invitado de honor a Ovidio, el nuevo rock star de las narco series?

Lo de la lotería para la aeronave ya no estiro, ahora toca a los puentes, y por supuesto esto inquieta a los mexicanos que en su gran mayoría ven en esas pausas una manera de ir compensando sus fatigas, mover los días de descanso no son el tema, lo sabemos, pero el presidente no está engañando a nadie, es lo suyo, él opera bajo esa lógica, lo que pueda ser preocupante se queda en la orillita y se privilegia son esos otros rubros, los paralelos, los cosméticos, pero así es la política mexicana,  así fuimos domesticados, años de un priismo que se inventaba visitas del papa cuando la crisis económica nos golpeaba, mundiales de fútbol para el consumo de una sociedad que se adormecía con los ratones verdes para olvidar un poco la crudeza de nuestro tercermundismo y así nadie nos está engañando… es la fórmula, es el librito, ya deberíamos saberlo.