Miguel Ángel López Farías

Pues le jalaron las orejas a don Ken Salazar, el texano embajador de EUA en México y quien la semana pasada habría declarado que la reforma energética de López Obrador era buenísima y que México y los EUA eran uno solo… algo así, ¡pues al señor Salazar le mandaron decir desde Washington que “¡qué mosca le picó!”

Era claro que lo que trae entre manos el vecino del sur no es ni por mucho una buena idea y menos para los intereses gringos… y pues viene la fe de erratas y desde la embajada le mandan decir al ciudadano presidente que no, que su reforma es una cochinada…algo así.

En el comunicado se lee “El gobierno de los Estados Unidos ha expresado reiteradamente su preocupación sobre la propuesta actual del sector energético en México“ y le añaden que “promover el uso de tecnologías más sucias, anticuadas y caras sobre alternativas renovables eficientes, pondría en desventaja tanto a consumidores como a la economía en general”, en pocas palabras fue el “fuchi guácala“ de los Norteamericanos a esa manoseada obsesión por hacer más poderosa a la CFE de Manuel Bartlett promoviendo una regresión de 20 o 30 años, cuando nadábamos en petróleo y nos valía un pepino el cambio climático.

Y claro que a la Casa Blanca le interesa que se tracen nuevas rutas para la utilización de energías limpias y no tanto por ser amigos de la naturaleza y la salud de la mariposa monarca, sino porque el planeta entero se está fugando hacia energías limpias, las demás potencias con todo y la gran industria de los energéticos arrancaron la carrera por mover al mundo desde lo eléctrico…

El petróleo en algún momento dejará de ser negocio y el país que deje de depender de las gasolinas y se vuelva auto sustentable se convertirá en la “mamá de la mamá de la mamá de los pollitos“… en pocas palabras, el gobierno de Biden hará todo los posible para que el señor de Tabasco le garantice el nuevo modelo de inversiones de tecnologías limpias que viene firmado en él acta de matrimonio llamado T-MEC y si aquí no cumplen ya veremos los pleitos en los juzgados y el pobrecito pueblo de México pagando con sus impuestos el carrusel de demandas ¿Qué pensaba?¿ Qué Bartlett empeñaría una de sus veintitantas propiedades para cubrir la pensión alimenticia? 

Lo que para la administración de López y compañía significa una batalla por reinstalar viejos modelos, aislacionistas y de corte setentero, la región (entiéndase Canadá y los EUA) con la cual mantenemos acuerdos comerciales exigen ver a el mundo como lo que es una arena en la cual se compite por bloques con sociedades y buscando que quien invierta en los países socios cuenten con las garantías legales para el buen desarrollo de sus proyectos, algo que aquí no hacen, pues cuando México se encaminaba hacia la generación de energías limpias, sin cargo al erario, en consonancia con el respeto al medio ambiente y promoviendo algo que nos urge: despetrolizar a México para que aprendamos a ser más creativos y por ende ,más productivos, cuando las cosas pintaban en buena ruta, apareció esta contrarreforma llena de frases populistas, de falsas promesas y notoriamente agresiva hacia todo aquel inversionista que no comulgara con este gobierno (pregúntenle a los españoles).

Le diré cómo va a terminar todo esto : en septiembre el Senado aprobará la reforma, una  mucho muy descafeinada, está administración terminará aceptando la presión de sus socios y aunque la publicite como la madre de todas las reformas, está no será más que un producto nonato… excepto que alguien se encapriche tanto que se “juegue todas las cartas en una sola mano” y que en chiste se convierta en la mayor deuda para todos los mexicanos.