Miguel Ángel López Farías
Lo que AMLO trae en contra de la UNAM se le ha achacado a una variante de rencor tardío por aquello de que le fue muy mal como estudiante cuando el joven Andrés Manuel echó raíces como buen fósil unos 17 años… eso es lo que, si dice, se tardó para completar la carrera en la FCPyS. (polacas).
En realidad, su enfermiza obsesión tiene que ver con algo más que su eterno paso por CU. La UNAM, tal y como la conocemos, le estorba, el rector Graue, le estorba, los académicos, los investigadores, los catedráticos, los estudiantes librepensadores, los administrativos, le estorban, y está tirria tiene que ver con lo que sucede en la presidencial cabeza de su alteza serenísima (este rango se lo estoy tomando prestado a mi gran maestro Moisés Sánchez limón).
López Obrador sueña con un país sin ningún tipo de contrapesos, en dónde solo su busto llene los hemiciclos y en dónde su palabra sea la ley… luego entonces, todo lo que huela a INE, UNAM, Periodistas críticos, mujeres furiosas en protestas, empresarios valientes, intelectuales o escritores incomparables y hasta congresistas gringos que le estén recordando su amasiato con la parentela del Chapo, todos, por ser y pensar distinto hemos sido condenados a los calabozos de la santa cuatrote.
Regreso al tema de la indigestión presidencial que le provoca la UNAM, en dónde uno de los más grandes universitarios, el rector Enrique Graue ha sido objeto de la más brutal campaña generada desde los cuarteles de las SS tabasqueñas.
Graue, es de los pocos personajes en el país que se ha mantenido firme ante los embates que un día sí y el otro también le propina el presidente, mismo que, furioso, no ha soportado que sea la UNAM quien, ficha a ficha y con la ley en la mano, evidenciara el plagio de la ministra Yasmín Esquivel. Eso no se lo perdonan a el doctor Enrique Graue.
Graue está a unos meses de dejar rectoría, la sucesión en la casa azul y oro ha desatado todos los demonios, López Obrador quiere para si a la UNAM, en una intención de colonizar a quienes por espíritu y raza son libres. Una universidad pensante es la kriptonita de los autócratas.
Soy de los que cree que al rector Graue se le debe arropar tal y como ha sucedido con Lorenzo Córdoba y el INE, pues representan la necesaria resistencia ante los golpistas.
Me consta que Graue, el rector se ha conducido con estoicismo y que en sus acciones va ya la herencia de la historia buena… resistiendo hasta absurdos que no le son propios, pues él no contrata futbolistas, como el escándalo generado por el tal Palermo Ortiz y su presunto caso de abuso sexual…
Por cierto, ¿La fiscalía de la CDMX ya se percató que existe un hilo conductor entre otro caso de violación por parte de Ángel N., jugador de Leones Negros de Guadalajara y el Pale? Digo, ¿Será que los sabuesos no han olido algo raro en esa denuncia en Zapopan?
Díaz Ordaz y Echeverría trataron de ahogar a la universidad y terminaron incendiando el corazón de las y los estudiantes.
Hoy es tiempo de fortalecer a este territorio, de que toda la comunidad universitaria sepa que su rector, Enrique Graue los ha conducido con autentico valor.
Chavos de la UNAM, dejen por un momento sus celulares y entérense que su máxima casa de estudios está en peligro.
Protejan rectoría, apoyemos a el doctor Enrique Graue, quien es hoy por hoy, el rostro de la resistencia.













