Miguel Ángel López Farías 

La investigación de mis compañeros Alejandro Jiménez y Saúl Hernández, reporteros del SOL DE MEXICO es reveladora, el mapa criminal en el país revela lo que en el gobierno de Morena no mencionan, que el Cártel Jalisco (CJNG) opera en todo el territorio, con excepción de Sinaloa, plaza del Cártel PACIFICO SINALOA, el reporte elaborado por la firma LANTIA CONSULTORES y que es base de este trabajo periodístico pone en el tablero la acuarela siniestra de una realidad que en muchos sentidos refiere a el nulo resultado de cualquiera de las políticas de seguridad y combate al crimen que en esta administración y las anteriores han efectuado. 

Nos enteramos también de la presencia del CJNG en calles de Centro Histórico del país, en un acto de desplazamiento de los otros embretes de la unión, anti unión y anexas. 

Estamos tan acostumbrados a esta «normalidad» criminal que hemos aprendido a verla como parte del SER NACIONAL, tan es así que la estampa impensable en cualquier otra nación de un presidente dándole la mano a la madre de unos de los narcos más poderosos y sanguinarios se convirtió en solo un acto anecdótico, por no mencionar la liberación de Ovidio Guzmán en medio de la amenaza de una carnicería por parte de sus sicarios. 

El  CJNG no es solo un grupo criminal, los niveles de operación son tan solidos que hablar de su presencia en el país se ha convertido igual que hablar de la apertura de OXXO’s en cualquier colonia o ranchería, lo que hace suponer que no solo son eficaces para imponer sus hombres y armas, sino que la protección con la que cuentan los convierte en intocables, y aquí se esconde la pregunta más valiosa: ¿cuántos ámbitos de gobierno, sean políticos , policiacos, o hasta militares, se encuentran entrelazados con un Cártel tan robusto como el de Jalisco?  

Sería ingenuo creer que llegaron solitos a esos niveles, de la mano de el «mencho», y que han podido desplazarse, operar, instalarse, y quitar a los otros grupos criminales con la pura bendición y buenos oficios de sus operadores, esta situación debería ser respondida por el gobierno de Morena. 

Vamos, lo que camina y se muestra como un narco estado es un NARCO ESTADO, pues basta con mirar los brutales niveles de violencia y muerte que en este par de años se han disparado en todo México y que si bien no han sido de la agenda pública, debido a que el tema lo domina el COVID, si debería encender todas las alarmas por lo que se asoma como la derrota de una promesa de campaña que el mismo mandatario realizó: acabar con los Cárteles, con la siembra y trasiego de enervantes y ojo, no estamos hablando de la choteada frase de «abrazos y no balazos» sino del peso real que los narcos han tenido desde hace décadas y que por derecho de antigüedad se han apropiado, la del control de la vida en México, incluyendo a muchos políticos que sencillamente se han dejado envolver por la calidez de los muchos millones de dólares que esta actividad deja. 

Así es, no se requiere ser un genio para concluir que la colocación, fortalecimiento y permanencia de un Cártel, (igual que cualquier empresa) se debe a su capacidad de operación, financiamiento y buenas relaciones públicas. 

Así que, si teníamos la duda del porque una «empresa» como el CJNG se ha diseminado por todo el territorio nacional, basta con asomarnos a su capacidad para corromper a cualquiera que se le pare enfrente o le de la mano.