Juan García Heredia

Se avizora una «peor» merma en las finanzas de Petróleos Mexicanos (Pemex) durante el segundo trimestre de 2020, en comparación con la registrada en enero-marzo de este año; sin embargo, esta empresa no es un «barco perdido» que deba abandonarse y puede renacer modificando su modelo de negocio.

Lo anterior es según informes expuestos en el sexto panel de la primera Expo Oil and Gas Virtual realizado en línea, donde el socio fundador de la empresa Tanis Technology y Services, José Abelardo Sánchez Araiza, destacó que «hay futuro para México, hay futuro para Pemex, pero es necesario quizá cambiar un poquito el modelo de negocio».

Por otra parte, en base a datos del consultor en el sector energético mexicano, Gonzalo Monroy, dicha petrolera todavía tiene áreas potenciales en las que podría generar valor, por ejemplo, en el ámbito del gas natural, en el cual no existe una política para la exploración, producción y comercialización de ese carburante.

Sin embargo, en el área de refinerías Pemex está perdiendo dinero, de acuerdo con el experto, quien participó en ese evento organizado por Oil & Gas Alliance, junto con los analistas en energía, Rosanety Barrios y Ramses Pech, este último perteneciente al Grupo CARAIVA. 

Al señalar que durante los primeros tres meses del año (2020), la empresa productiva del estado sufrió un quebranto equivalente al 2 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), Gonzalo Monroy dijo: Al día de hoy, en estas condiciones, después de la pérdida masiva que tuvo Pemex, y que se avizora que la del segundo trimestre sea todavía peor, «yo empezaría justamente cortando toda la ‘grasa’, toda la parte que no le sirve a Petróleos Mexicanos y que no está generando valor para el país».

Conforme al investigador, Pemex no está más allá de una salvación ni es un barco perdido que deba abandonarse.

«Pemex puede renacer, pero de una forma muy diferente a la que conocemos al día de hoy. Un Pemex que produce 1.7 millones de barriles de petróleo (diarios), pero que pierde 35 mil millones de dólares no es un buen negocio», subrayó.

«¿Qué nos conviene más, un Pemex de 1.7 millones que tiene pérdidas, o un Pemex de un millón de barriles que genera ganancias y que se puede financiar por sí mismo?», preguntó a modo de reflexión el investigador en el panel denominado «La crisis petrolera global, retos y oportunidades de Petróleos Mexicanos».