Judith Sánchez Reyes
La alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, puso en marcha la recuperación de mil 200 depósitos de basura de Nonoalco Tlatelolco, conocidos como “hongos”, que llevaban casi una década sin mantenimiento.
Con el programa Renace Cuauhtémoc, la alcaldía entregó mil 200 costales industriales y siete carritos de recolección, además de arrancar limpieza profunda y un esquema permanente de recolección a cargo del equipo de limpia.
El diagnóstico: costales rotos, basura expuesta, malos olores y fauna nociva. Un sistema emblemático de Tlatelolco que dejó de funcionar por falta de intervención.
“Después de muchos años recuperamos uno de los símbolos más queridos de Tlatelolco. Pero no se trata solo de poner costales nuevos: se trata de hacer que vuelvan a funcionar y que funcionen bien”, lanzó Rojo de la Vega.
La ruta de la alcaldesa es en tres pasos: limpieza profunda, nuevos costales industriales y logística permanente de recolección en coordinación con los vecinos.
“Recuperar es importante, pero cuidar juntas y juntos lo recuperado es lo que hace que el cambio permanezca”, remató.

El Dato:
Nonoalco Tlatelolco es una de las colonias más antiguas y emblemáticas de la Ciudad de México. Conformada por 98 hectáreas, 102 edificios y 11 mil 916 departamentos, con una población de entre 27 mil y 40 mil habitantes, más 4 mil trabajadores que entran a diario.
Con esa densidad poblacional, la falla en la recolección representa un grave problema que se deriva en basura expuesta, malos olores, escurrimientos en celdas de cimentación y fauna nociva. Por eso los “hongos” fueron diseñados desde los 60 como un sistema clave de manejo de residuos, que desde hace una década colapsó por falta de mantenimiento.













