El anuncio del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, de dejar de vender crudo al extranjero en 2024 y contener la producción, hoy desplomada, de petróleo parece a primera vista un guiño al medioambiente, pero expertos advierten de que se debe más a un ajuste a la realidad petrolera del país.
“Lo que estamos viendo ahora es un poco curarnos en salud. Estamos curándonos en salud diciendo que ya no vamos a exportar petróleo cuando la realidad en un futuro muy cercano es que ya nadie va a querer nuestro petróleo“, explicó Daniel Chacón, experto en energía de la plataforma Iniciativa Climática de México.
Chacón detalló que Petróleos Mexicanos (Pemex) produce un crudo muy alto en azufre, lo que no lo hace “apetecible en un mundo donde cada vez se use menos” este material, además de destacar la falta de inversión e innovación en la compañía.
Deterioro de Pemex
El consultor energético Gonzalo Monroy apuntó esa falta de inversión como la principal causa en la crisis de la petrolera más endeudada del mundo, enfrascada desde que López Obrador llegó al poder hace casi dos años en una batalla por aumentar la producción.
Ahora mismo, Pemex produce aproximadamente 1.6 millones de barriles diarios, una cifra alejada en más de 250 mil de los que contemplaba, a estas alturas de 2020, la estrategia inicial del presidente.















