La crisis sanitaria provocada por la pandemia de COVID-19 ha remarcado la importancia de la higiene de manos como clave para frenar la expansión del virus, pero unos 2 mil 300 millones de personas carecen de instalaciones para lavárselas.

Son datos aportados por la Fundación We Are Water en el Día Mundial del Lavado de Manos, que se celebra este sábado con el lema ‘Unidos por la higiene de manos universal’.

Según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), el 40 por ciento de la población mundial se encuentra en esas circunstancias, que llega al 75 por ciento en los países más pobres, una deficiencia que afecta en mayor medida a los niños.

El director de la Fundación We Are Water, Carlos Garriga, explicó la importancia de asegurar el agua, fundamentalmente para beber y el saneamiento, ya que no disponer de ella en las condiciones adecuadas se convierte en “un gran foco de infección”.

Como apunta Unicef, una higiene correcta con agua y jabón evitaría el 30 por ciento de enfermedades infecciosas y diarreicas; y el 20 por ciento de las respiratorias agudas o el 43 por ciento del absentismo escolar.