El Papa Francisco celebra este domingo la misa del Domingo de Ramos sin público, después de que la ceremonia tradicional en la Plaza de San Pedro fue suspendida por la pandemia del coronavirus.
Normalmente, turistas y peregrinos con palmas y ramas de olivo llenan la misa al aire libre dirigida por el Pontífice. En lugar de eso, Francisco dirigió la ceremonia en la Basílica de San Pedro, que parecía aún más grande vacía.
Además de sus asistentes estuvieron presentes unos pocos prelados, monjas y legos invitados, sentados en los primeros bancos y separados para reducir los riesgos de contagio.
Con aspecto reflexivo, Francisco bendijo las palmas tendidas que sostenían los asistentes y después tomó una.
El Domingo de Ramos es el inicio solemne de la Semana Santa cristiana que culmina en Pascua, que este año es el 12 de abril.













