Pero, a fin de cuentas, ¿quién puede decir lo que es mejor?

No te reprimas por nadie y,

cuando la felicidad llame a tu puerta,

aprovecha la ocasión y sé feliz.

Haruki Murakami

Arturo Suárez Ramírez / @arturosuarez

Estimado lector, gracias. La realidad es contundente, la estrategia de Andrés Manuel López Obrador para pacificar al país es un fracaso, no hay resultados en el combate contra el crimen organizado que tiene bajo control territorios donde ni siquiera la Guardia Nacional tiene acceso, en las redes sociales abunda material de narcotraficantes que se lanzan mensajes unos a otros, realizan desfiles para mostrar el músculo ante las miradas expectantes de los ciudadanos.

En el texto de ayer escribía que la 4T es una fábrica de pobres, pero también de muertos, México es más violento en la época de los “abrazos y no balazos”, hay más impunidad que en los sexenios de Felipe Calderón iniciador del baño de sangre que sumó 120 mil 935 muertos y de Peña Nieto con 156 mil 437 homicidios, quien solo cambió la estrategia de comunicación para no hablar del tema, con los superiores morales nos enfrentamos a más sangre, más desplazados, más viudas y huérfanos como nos dice la cuenta macabra de 96 mil 233 asesinados.

La mañana del viernes 19 junio del año pasado, el presidente, no un segundón del gabinete, el PRESIDENTE Andrés Manuel López Obrador, aceptó en su conferencia de prensa, que fue él quien dio la orden para liberar al narcotraficante Ovidio Guzmán quien había sido “detenido” el día 17 de octubre de 2019, aunque meses atrás dijo que iba en un vuelo comercial y no se enteró del asunto hasta que aterrizó y que la determinación la tomó su gabinete de seguridad. ¿Entonces mintió?

“Cuando se decidió, para no poner en riesgo a la población, para que no se afectara a civiles, porque iban a perder la vida si no suspendíamos el operativo más de 200 personas inocentes en Culiacán, Sinaloa, y se tomó la decisión, yo ordené que se detuviera ese operativo y que se dejara en libertad a este presunto delincuente”.

En la política y la administración pública de altos vuelos la “forma es fondo” y el lunes 30 de marzo del año pasado, el Pejelagarto reconoció que un día antes había saludado de mano a la madre de Joaquín “el Chapo” Guzmán Loera, María Consuelo Loera, porque dijo que independientemente de quién sea su hijo, ella se merece su respeto y tiene razón, pero el mensaje que se mandó de nueva cuenta pudo leerse como un apapacho a los carteles de la droga.

No estoy diciendo que López Obrador tenga relación con estos personajes, pero sí que ha tomado malas decisiones al no poner distancia, no han mandado los mensajes pertinentes para que los malos entiendan que van a ir por ellos, que no se pueden burlar del gobierno mexicano. Sumado a lo anterior, López Obrador no ha dado garantías para el ejercicio libre del periodismo, por el contrario, ha estigmatizado a TODOS los periodistas, incluso a quienes simpatizan con él.

Ayer un video corrió en las redes sociales, en donde se amenaza con nombre y apellido a la periodista de Milenio Azucena Uresti por parte del Cartel Jalisco Nueva Generación. No vale la pena reproducir lo que estos sujetos le dicen a la comunicadora y otros medios. La respuesta no puede ser tibia ni con tuits como los del vocero Jesús Ramírez Cuevas, esas amenazas son parte del fracaso de la lucha contra el narcotráfico, sí, iniciada por Felipe Calderón y tolerada por Peña Nieto, pero los abrazos y no balazos no están resultando, insisto hay apapacho por parte de la 4T.

Mi solidaridad y respeto al trabajo de Azucena Uresti, así como para todos los compañeros, no podemos olvidar a los que les han arrebatado la vida, ni que vivimos en el país más peligroso para ejercer el periodismo. Pero sigamos azuzando desde el púlpito del caudillo… mejor ahí la dejamos.

Entre Palabras

En la rocola matutina de Andrés el bailador, espero que pronto ponga “Cantares” una de mis favoritas. ¡Hagan sus peticiones!

Escríbeme tus comentarios al correo suartu@gmail.com y sígueme en la cuenta de Instagram en @arturosuarez_.

Hasta la próxima.