Los países que aplicaron medidas drásticas para contener el COVID-19 pueden evitar una segunda ola de contagios si son capaces de identificar rápidamente brotes en grupos, como lo está haciendo Corea del Norte, China y Alemania, dijo la Organización Mundial de la Salud (OMS).
“Con medidas de distanciamiento social, higiene, con una población alerta y educada, capaz de controlar sus propios riesgos; y con un sistema capaz de detectar nuevos casos, rastrear contactos y aislarlos se puede evitar segunda ola”, dijo el director de Emergencias Sanitarias de la OMS, Mike Ryan.
La OMS no ocultó cierta aprehensión a medida que más y más países van relajando el confinamiento de sus poblaciones, permitiendo el retorno gradual al trabajo y de los niños a los colegios, por el riesgo de que un retorno demasiado rápido a la normalidad sea el anticipo de nuevos e incontrolables rebrotes.
Corea del Sur, donde se detectó el primer caso de coronavirus fuera de China a mediados de enero, ha comunicado de un rebrote en una zona de vida nocturna en Seúl, mientras que China informó de un primer grupo de casos en la ciudad de Wuhan, donde se cree que se inició la pandemia y el confinamiento empezó a levantarse hace un mes.
También Alemania reportó un aumento de casos desde que se aligeraron las restricciones de movimiento y las autoridades reconoció que el número de contagios por cada persona infectada volvió a subir por encima de uno.













