Judith Sánchez Reyes

Para Gustavo Hernández y Virginia Ponce – padre y madre buscadores – respondieron al reporte presentado sobre el Registro Nacional de Desaparecidos y Personas No Localizadas en México, al advertir que el dato oficial de 46 mil 743 personas desaparecidas “solo muestra una parte del drama” y deja fuera a 83 mil personas que no han sido identificadas.

“No entendemos por qué no están siendo tomadas en cuenta”, expresaron.

En Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó, a través de la secretaria de Gobernación Rosa Icela Rodríguez, un balance depurado y “detallado” de la desaparición de personas en el país.

El registro acumulado de 1962 a agosto de 2024 suma 124 mil 59 reportes; de ese total, 77 mil 316 personas han sido localizadas, lo que deja un universo vigente de 46 mil 743 desaparecidos según los datos oficiales mostrados en La Mañanera.

Rodríguez Velázquez dividió la contabilidad en dos: para 2018-2024 se reportaron 72 mil 62 casos, menos 18 mil 663 localizados, resultando en 53 mil 399—una bolsa que, tras priorizar búsquedas “en campo”, se concentra en unos 38 mil casos considerados de búsqueda activa. El resto corresponde al grupo histórico (aprox. 72 mil), anterior a 2018, que sigue en revisión en el marco de los protocolos actuales.

El gobierno defendió la metodología —depurar duplicidades, descartar registros sin denuncia y actualizar localizaciones— como un ejercicio de “verdad estadística”.

Los padres buscadores, sin embargo, advirtieron a PerspectivasMx que estas cifras no refleja la crisis forense que se vive en las 32 entidades de la República Mexicana: “aún hay decenas de miles de cuerpos sin identificar que no aparecen en el balance y, que deben ser contabilizados para conocer la dimensión real del problema”.

Reconocieron el ejercicio de depurar duplicidades y localizar personas, pero subrayaron que la crisis de identificación sigue sin reflejarse en la contabilidad pública; “los números del Secretariado Ejecutivo Nacional pretenden esconder una realidad que todos los días nos duele a miles de familias”.

“Hay 83 mil cuerpos y restos sin identificar en servicios forenses que no aparecen en la cifra de los 46 mil. Si no tienen nombre, ¿no cuentan?”, reclamó Virginia entre asombro y coraje.

Por su parte, Gustavo Hernández añadió que celebrar “localizaciones” mientras se omite la dimensión de la no identificación, equivale a administrar la ausencia, más no a resolverla.

Para estos dos padres de familia, las 83 mil personas no identificadas representan expedientes abiertos sin cruce genético ni entrega a familias; exigen que el informe oficial las incluya para dimensionar el tamaño real de la emergencia.

“No pedimos caridad, pedimos que la contabilidad sea completa”, insistieron.

Gobernación replicó que las acciones de búsqueda continúan y que los protocolos se ajustan a la Ley General; los familiares, sin embargo, advirtieron que una cifra “más baja” no cierra casos: solo los vuelve menos visibles y más dolorosos.

“Una vez más nos sentimos revictimizados. El saber que solo tres mil 500 personas están siendo buscadas porque hay una carpeta de investigación es algo que no sé cómo expresarlo. La presidetna dijo que ´hasta encontrarlos’; yo dijo que también hasta ‘identificarlos’; eso se merecen, eso nos merecemos”, acotó.